lunes, 7 de abril de 2014

Algo de Sabiduria Naci de una estrella

YO NACI DE UNA ESTRELLA

Sois hijos de las estrellas y las estrellas son la esencia de Dios.
Por eso, vosotros humanos, os fijáis en ellas, porque ellas son el principio y final de vuestra vida.
Siempre que miréis a las estrellas os estáis mirando a vosotros mismos, y comprenderéis que somos hijos de la Energía, hijos de Dios.

Hijo de las estrellas

Me vi surcando el espacio infinito como una chispa procedente de una estrella que emanaba de una Luz Superior. Yo era consciente de mi esencia, yo sabía de dónde y hacia dónde venía e iba, y mi aventura acababa de empezar. ¿Por qué? Me sabía hijo del Amor, sabía que mi aventura siempre tendría un final feliz, pero... ¿cuánto durará? Eso hermano... es el don que Dios te ha dado, de ti depende saberlo utilizar, por eso eres hijo de quien eres. El me lo ha dado todo.

TODO... me sumergí en una nube de energía y me fui condensando y condensando... hasta que me sentí piedra y soporte de grandes presiones... Quizás mi futuro, vete a saber... Pero en un tiempo yo me hice más etéreo y más etéreo y era fuego, ese fuego que daba vida a los planetas, porque yo era la Vida, yo formaba parte del TODO.
Continua...

¡Qué maravilla, oh agua! Tú eres todo fluir, tú matriz de vida, fluir de toda vida. Me sentí liviano, me sentí más vivo. ¡Oh, gracias Dios, por hacerme sentir lo que soy y lo que quizás seré!... Mi ser reverdece y doy frutos. Y más tarde flores, ¡qué alegría!, ¡qué colores!, ¡qué dulzura! Me siento lirio, me siento rosa, me siento flor... ¡Qué bello soy! ¡Gracias Dios mío!

Pero un día perdí mi conciencia de unidad y me sentí solo, muy solo, ¿qué pasó?, ¿por qué esta soledad!, ¿Dios, me has abandonado?... Mi vivir era duro, mi vida una lucha y yo no acertaba a comprender, pero seguí y seguí, hasta ser un caballero en la Edad Media, hasta ser un labrador, una madre que criaba a sus muchos hijos, luchar en mil batallas y morir en otras mil... Pero seguí sin saber, algo me empujaba. Entonces viví un tiempo al lado de una luz inmensa, era un hermano mayor, era Jesús. Yo toqué su manto y me transformé. Seguí y seguí... pero yo era otro yo, algo más grande... Pero al fin ¡qué importa!... Mi aventura siguió y amé y fui amado. Enseñé y aprendí, ¡qué maravillosa aventura! Fui docto, fui ignorante, y en este proceso siempre estaba la mano de Dios... Es necesario estar en todo para que algún día comprendamos este TODO.

Padre, madre, erudito, doctor y clérigo yo fui, y mi aventura a través de los tiempos en el Tiempo sin tiempo. Yo crecí y crecí... y me vi como parte de esta Unidad, que un día me vio nacer. Comprendí lo que soy y a dónde debo ir, y agradecí todo lo que pasé hasta llegar a ser lo que soy, porque ahora se abre una puerta que da entrada a la Unidad de la cual nun tú abras o no las puertas está en función de tu Poder, poder de imaginar, poder de crear. No dudes, ese es tu peor enemigo... Ten fe como un grano de mostaza... Dioses sois, o mejor dicho, somos Dios en acción. ¿Te asusta?... No quiere un padre lo mejor para sus hijos... entonces qué piensas que Dios quiere para ti. El nos dio la libertad, de ti depende que ésta sea más o menos inmensa, el cómo la uses te hará feliz o desdichado, sea entonces tu libertad para el Amor y el resto... ¿O es que existe resto?... De ti depende. Repito: no pongas límites, no limites tu felicidad, te pertenece como la vida misma... La llave se encuentra en ti corazón, ¡ábrelo!... Y no te sorprendas si ves una luz, ella siempre ha estado allí, esperando a que tú le dieras salida... Ilumina, ilumina y deja que el que quiera ser iluminado por ti, Dios mismo, se acerque y pregunte... Y dile, siempre dile, que las respuestas están por siempre en su corazón, que se ame, que se perdone, porque Dios, el auténtico, es el amor que está más lejos de toda imaginación, de esta forma estarás iluminando al SER... ¿Qué SER? El tuyo, el mío y el de todos, sólo existe un SER y su infinita manifestación.

Tú decides cómo vivir, compréndelo, de ti sólo depende. Olvida el esto es imposible y di TODO ES POSIBLE, y entonces deja que las fuerzas universales empiecen a fluir bajo tu mandato, mandato divino, por cierto.

Pero antes... límpiate, de todas las inmundicias mentales que te has creado a lo largo de tus vidas pasadas y presentes. Esas dudas, esos temores, esos rencores... En fin, tú ya sabes... Y el resto depende de tu imaginación, imaginación puesta al servicio del Amor. Y las barreras...

¿Qué barreras?... No pongas límites. Verás que tu visión del Mundo cambia rápidamente y comprenderás que cada ser vive donde él ha decidido vivir y se corresponde con la ley del Libre Albedrío, ley universal que actúa constantemente, seamos o no conscientes. ¡Seamos! y utilicemos esta ley tan inmensamente generosa para la Libertad de UNO, que en definitiva somos TODOS. Para conseguir que el Universo te obedezca, es necesario e imprescindible que tus buenas obras sean numerosas (no grandiosas) y podrás conectar con planos de conciencia mucho más elevados que te permitirán comprender y comprender cuán elevado y majestuoso es el Amor Divino, que en definitiva es el tuyo. Entonces tú vivirás en un Mundo Superior, aunque te encuentres aquí en la Tierra, serás una bendición para el que te rodea, porque habrás conseguido algo superior: El cielo en la Tierra.
Enric Corbera

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