Leyes Espirituales

LA COMUNICACIÓN CON EL MUNDO ESPIRITUAL


LA COMUNICACIÓN CON EL MUNDO ESPIRITUAL

Perdona que insista pero ¿no sería mejor para todos tener un recuerdo consciente de cómo funciona el sistema de las reencarnaciones sucesivas, para conseguir que los espíritus evolucionen?
La evolución espiritual sólo es auténtica cuando ha sido elegida verdaderamente, por decisión propia del espíritu. Si el espíritu fuera consciente en todo momento de la presencia de seres superiores tutelando su progreso, no actuaría libremente, sino condicionado por la presencia de sus guías. Le pasaría igual que al niño que actúa de una forma en presencia de sus padres o sus maestros, por temor o por respeto a éstos, mientras que, en su ausencia, actúa de forma diferente, más de acuerdo a como es en realidad, ya que se siente más libre, al no haber ningún adulto que lo pueda amonestar si hace alguna travesura. Durante el tiempo que el espíritu está desencarnado en el mundo espiritual, la presencia de los seres superiores tutelares es más manifiesta. La encarnación en el mundo físico en las condiciones a las que os enfrentáis, es decir, sin recuerdos ni manifestaciones evidentes de una supervisión superior, pretende que el espíritu actúe con total libertad, sin ningún tipo de coacción, para que sea él mismo a través de sus propias experiencias el que decida lo que quiere.

Entonces ¿quiere decir que uno no puede ser consciente de la realidad espiritual mientras esté encarnado?
Tampoco es eso. Si así fuera no estaríamos hablando tú y yo sobre ello, ya que ahora mismo tú estás encarnado. El que quiera sinceramente profundizar en la realidad espiritual obtendrá las respuestas y la ayuda espiritual que necesita. Mira el ejemplo en ti mismo. Has empezado a hacerte preguntas fundamentales y a buscar sinceramente y vas obteniendo respuestas. Pero la mayoría prefiere mirar hacia otro lado. La gran curiosidad que tenéis por averiguar cómo funciona materialmente el Universo es la que os impulsa a realizar descubrimientos científicos cada vez más importantes. También en lo espiritual el espíritu necesita responder a sus interrogantes para sentirse realizado y a través de la búsqueda de las relaciones causa-efecto se van consiguiendo descubrir realidades que permanecían ocultas a simple vista.

¿Y cómo va a suceder eso? ¿Cómo vamos a obtener una respuesta?
El espíritu puede conocer esta realidad espiritual aparentemente oculta cuando pone empeño en profundizar en sí mismo, porque las leyes espirituales están escritas en el espíritu. Hay algo en el espíritu que le permite reconocer lo verdadero de lo falso cuando se le pone enfrente.
Ese algo es la voz de la conciencia, la voz del sentimiento, que es cada vez más clara a medida que el espíritu está más evolucionado. Si nos paráramos a escucharla de vez en cuando, obtendríamos muchas respuestas. Pero deberá ser por el propio esfuerzo y voluntad que se vaya logrando conocer la realidad espiritual, que es también la realidad de uno mismo. Por eso hay un proverbio muy antiguo que dice:
“Conócete a ti mismo y conocerás el Universo”.

Y de esta forma ¿no se está abandonando al espíritu a su propia suerte, como el niño pequeño que es abandonado por sus padres?
No se le abandona, los espíritus guía siempre están ahí ayudando. Nos sugieren sutilmente las respuestas cuando tenemos preguntas que sinceramente no sabemos resolver. Lo que pasa es que en vosotros mismos existen tantos miedos y tabúes que a vuestros hermanos del mundo espiritual les resulta muy complicado ayudaros, ya que no admitís respuestas que no encajen con vuestros prejuicios y arquetipos.

¿Qué quieres decir?
¿Quieres un ejemplo? Mirad vuestra actitud frente a la muerte. Hoy por hoy, la muerte es un tabú para la sociedad occidental y cada vez que desencarna un espíritu se desata una verdadera tragedia entre los familiares y seres queridos.

 ¿Y por qué? 
Porque no queréis ver las evidencias que se os están dando respecto a la supervivencia del espíritu después de la muerte, simplemente porque para explicarlo tendríais que cambiar vuestro paradigma actual. Cuando los espíritus que han pasado al otro plano intentan despedirse y tranquilizar a sus seres queridos manifestándoseles de alguna forma, siempre hay una tendencia a no creer en lo que se vive y percibe, simplemente porque creéis que no es posible, porque no encaja en vuestros esquemas mentales, y la mente le hace creer a uno que se trata de una alucinación motivada por el estado de shock. Por un lado está la influencia de la Religión, que ofrece una explicación de la muerte y de lo que viene después basada en obtusos dogmas poco creíbles y no en las evidencias y los testimonios reales, y que opina que cualquier contacto con el mundo espiritual no supervisado por ellos, o bien es pura imaginación o, como ocurrió en épocas pasadas, “es cosa del demonio”, alentando el miedo a cualquier contacto con el más allá. Por otro lado, está la Ciencia Materialista, que sólo cree en lo que puede medir con sus aparatos, y que se niega a investigar seriamente el tema, obstaculizando al máximo el trabajo de unos pocos, pero valientes investigadores, que han convivido con enfermos terminales y con pacientes que han tenido experiencias cercanas a la muerte, que sí se han atrevido a dar el paso de intentar descorrer el velo. El resultado final es que la gente que está pasando por ese trance y sus seres queridos se encuentra en el más absoluto desamparo emocional, porque no encuentra ninguna explicación creíble ni ninguna esperanza consoladora.

¿Y qué ha que hacerse para recibir ayuda del mundo espiritual?
Es muy fácil. Sólo hay que pedirlo. Se trata de intentar enviar un mensaje telepático desde el sentimiento a través del pensamiento al mundo espiritual, y esperar a ver qué sucede. Simplemente se trata de exponer lo que a uno le pasa y lo que uno necesita, y pedir ayuda. Los espíritus guía están ahí para captar esos mensajes y actuar en consecuencia. Si lo que pedís lo hacéis de forma sincera, de corazón y lo hacéis con la
intención de lograr vuestra mejora espiritual, no tengáis duda de que obtendréis una repuesta. Esta es la autentica forma de orar, y no el repetir una y otra vez un motón de frases con alabanzas a Dios, Jesús, o la Virgen que no tienen ningún significado ni para vosotros ni para el mundo espiritual.

¿Y cómo se contacta con el o los espíritus guía? Es decir, cómo es esa ayuda que viene del mundo espiritual, ya que yo no tengo conciencia de haber contactado nunca con ningún espíritu de ninguna forma, ni
verbal ni visual.
Querrás decir hasta que empezaste a contactar conmigo, porque yo no estoy encarnado actualmente. Pero entiendo lo que quieres decir, ya que esta no es la forma habitual de contacto. Si la ayuda que recibís no es evidente para vosotros es porque esta ayuda se da de manera muy sutil, para no interferir en vuestro libre albedrío, y sólo se da cuando el espíritu lo necesita y esta receptivo para recibirla. El espíritu guía se comunica con vosotros mentalmente, a través de la voz de la conciencia. También el resto de espíritus os hablan mentalmente y os sugieren ideas dependiendo del tipo de inquietudes que tengáis. Por tanto, en la voz de la conciencia de cada uno hay una parte que viene el mundo espiritual, tanto de los guías como de los hermanos espirituales.
Pero también hay una parte de nuestro propio yo espiritual, que alberga la sabiduría de incontables encarnaciones. En cualquier caso, esa voz intenta aconsejaros y ayudaros a resolver vuestros problemas, para que de cada circunstancia de la vida, sea ésta dolorosa o feliz, saquéis el mayor provecho posible para vuestra evolución espiritual, para que os sirva en vuestro proceso de eliminación del egoísmo y en vuestro aprendizaje de lo que es el amor incondicional. Para poder percibir esta ayuda hace falta creer que es posible, estar dispuesto a hacer las preguntas que necesitáis responder y estar dispuesto a hacer caso de las respuestas que os llegan desde la voz de la conciencia.

¿Tiene que ver esto con la meditación?
Sí. Desde el punto de vista espiritual, meditar es intentar desconectar de los problemas diarios para alcanzar un estado de serenidad que permita escuchar la voz del interior que nos ayude a mejorarnos, a ver nuestros defectos y a empezar a vivir desde el sentimiento. Meditar implica analizarse a uno mismo para conocerse a uno mismo, descubrir cuándo actúa uno con el egoísmo y cuando por lo que siente. No importa qué método utilicemos para conseguirlo, si es más o menos estético, porque ya no es lo que se hace sino con la intención con la que se hace, y a veces nos quedamos con la apariencia pero no con el fondo. Lo digo porque hay mucha gente muy flexible y que tiene gran habilidad para colocarse y aguantar en posición de loto durante horas, que respira profundamente, dejando su mente en blanco, pero que una vez sale de la relajación continúa con sus malos hábitos espirituales y que se convence a sí misma de que es espiritual sólo porque practica una técnica de relajación determinada. Esto último no es meditar, sino sólo aparentar.

Ya pero, ¿cómo oír la voz de la conciencia? A mí eso me parece muy difícil. Es decir, ¿cómo distinguir entre un pensamiento que viene de la conciencia y cualquier otro pensamiento común de nuestra mente? Yo no lo veo nada fácil
Para que podáis oír claramente la voz de la conciencia tenéis que intentar acallar por un rato el parloteo de vuestra mente, liberarla durante esos momentos de las preocupaciones cotidianas. Buscad un momento de tranquilidad al día para estar con vosotros mismos, para meditar sobre vuestros males y vuestras actitudes del día, y entonces, si lo hacéis sinceramente, se os ayudará a encontrar las respuestas que necesitáis y se os reconfortará para que afrontéis con mayor entereza vuestras pruebas. La voz de la conciencia no es complaciente, no es parcial, no miente, y dice cosas que pueden molestar a nuestro egoísmo. Hay personas que tienen el canal de comunicación espiritual más abierto, porque confían en esta forma de percepción y han puesto su voluntad para mejorarla, y pueden distinguir entre una respuesta conseguida por reflexión propia o una dada por los espíritus guía, pudiendo establecer un diálogo consciente con ellos.

¿Y esta es la única forma en que se nos ayuda desde el mundo espiritual?
No. También recibís todos una ayuda más directa durante el sueño.
Mientras el cuerpo duerme, el espíritu se despega por unos momentos del plano físico para acceder al plano espiritual, encontrándose con sus guías y seres queridos que le echarán una mano para resolver los problemas del día a día y darle fuerzas para continuar. Es decir, que todos realizáis viajes astrales durante la noche, aunque no de manera consciente. En la mayoría de gente, este contacto con el mundo espiritual vivido durante el sueño no se recuerda con total claridad, sino que sólo aparece en forma de imágenes y recuerdos más o menos nítidos, los sueños, que contienen en sí mismos ayudas espirituales encriptadas que ayudan a ver más claramente lo que cuesta tanto ver en estado de vigilia. Por esto es tan importante dormir bien para estar bien anímicamente, porque cuando la persona no duerme se impide a sí misma entrar en contacto directo con el mundo espiritual y recibir la ayuda y el aliento que necesita para afrontar las pruebas del mundo físico.

¿Entonces los sueños son recuerdos de viajes astrales?
No siempre. La mayoría son preocupaciones mentales. Pero algunos son recuerdos más o menos nítidos sobre viajes astrales, muchos en clave simbólica.

¿Entonces los sueños tienen una interpretación?
Los que son ayudas del mundo espiritual sí tienen interpretación. Existen símbolos comunes para todos. Normalmente en el propio símbolo está la clave para la interpretación el sueño. Los toros representan pruebas o tentaciones materiales. Los niños, el sentimiento. El agua, la sensibilidad.
Si está limpia es que la sensibilidad también lo está. Si el agua está turbia es que hay algo oscuro en esa sensibilidad. Puede representar intenciones egoístas. Una casa representa el interior espiritual. Si alguien entra en una casa por una ventana y no por la puerta es que no es sincero, esconde algo, o intenta manipular. Andar por caminos con mayor o menor dificultad, bien a pie o bien conduciendo un vehículo suele representar el camino espiritual y los obstáculos que se encuentran en ese camino representan las pruebas que vamos a ir encontrando. Los helados pueden representar la complacencia. Caer hacia abajo significa un bajón emocional, una depresión.

Ya pero, ¿y si no sabes el significado de cada símbolo?
Se puede aprender a interpretarlos. Generalmente, en el propio sueño está la clave de la interpretación y el propio espíritu intuye si el sueño es o no importante, y si tiene que ver con algo de sí mismo. Si uno mismo no sabe interpretarlos, el mundo espiritual le da las pistas que necesita para poder hacerlo. Pero primero hace falta tener la voluntad de querer profundizar en uno mismo y en los sueños que se nos dan para ayudarnos en ese proceso.

¿Por qué la ayuda se da en forma de clave y no directamente?
Para no vulnerar el libre albedrío del espíritu, y para que sea él mismo el que trabaje por su propia evolución. El buen profesor de matemáticas sabe que si quiere que sus alumnos aprendan de verdad, no debe dar directamente las soluciones de los problemas matemáticos que plantea, sino que debe ayudar a que éstos los resuelvan por sí mismos, dándoles las indicaciones justas y precisas cuando por su capacidad les resulta imposible seguir adelante. Con el espíritu en evolución ocurre lo mismo.
Si se le diera la solución directamente no se esforzaría él mismo en resolver sus propias pruebas espirituales y no avanzaría. Se volvería cómodo, esperando a que sean sus guías los que resuelvan sus problemas. Tampoco sería justo decirle a alguien la decisión que debe tomar porque eso sería una interferencia en su libre albedrío. El espíritu ha de decidir por sí mismo. Las pistas que se le dan son necesarias, porque hay ciertos detalles importantes que al espíritu se le escapan, y necesita conocerlos para poder resolver los problemas por sí mismo.
Cuando el espíritu es totalmente consciente de su problema y tiene la capacidad para resolverlo por sí mismo, pero por su propia voluntad decide no hacerlo, entonces no se le da ayuda, porque no la necesita.
Sería tan inútil como ir a repartir comida a un barrio de gente rica, que por sus propios medios puede conseguir la comida que se le ofrece.

¿Y por qué no somos conscientes de esa separación vivida durante el sueño?
Algunas personas son capaces de separarse del cuerpo a voluntad y tener plena conciencia de lo vivido durante el viaje astral.

¿Y todos los humanos pueden hacer viajes astrales?
De manera inconsciente todos viajáis durante una fase del sueño.
Algunos accidentalmente consiguen separarse y tomar conciencia de esta separación. Pero de manera consciente sólo unos pocos. Con el debido entrenamiento y constancia muchos de vosotros podríais realizar
viajes astrales conscientes. Pero como la mayoría no creéis que sea posible y no os preparáis para conseguirlo, pues entonces no sucede nunca. En los mundos avanzados se enseña desde niños a realizar viajes astrales de manera consciente como una herramienta más que han de emplear para su propia evolución personal, de forma que todo el mundo es capaz de realizarlos.

¿Y de qué depende que uno tenga mayor o menor facilidad para realizar viajes astrales?
De la capacidad espiritual de la persona, de la voluntad en mejorar espiritualmente, de su conciencia sobre la espiritualidad, y de que lo haya elegido antes de nacer. También hay personas que tienen una capacidad innata, de nacimiento, para contactar con el mundo espiritual de forma todavía más directa, sin necesidad de separarse totalmente de su cuerpo. Son las que llamáis normalmente médiums.

¿Podrías explicarme que es un médium, según tú?
Médium significa canal. Un médium es alguien que tiene un contacto con el mundo espiritual más directo y evidente que el resto de personas, como si tuviera una conexión a Internet de tipo ADSL, mientras el resto tienen una conexión telefónica normal. Para la mayoría de personas la existencia de un mundo más allá del físico no resulta nada evidente, porque apenas perciben de lo que les rodea lo que sus sentidos físicos son capaces de captar. Pero un médium tiene una sensibilidad adicional, como si tuviera una potente antena que le permitiera sintonizar con emisoras que emiten en un rango de frecuencias diferente, que el resto de gente, con sus antenas convencionales, no puede captar.

Pero entiendo yo que no todos los médiums son iguales ni todas las capacidades mediúmnicas tampoco. Quiero decir ¿existen diferentes tipos de mediumnidad?
Sí. Se pueden clasificar según la manifestación o el tipo de contacto con el mundo espiritual que predomine. De acuerdo con esta forma de clasificar encontraremos el médium vidente, que es aquel que puede ver a los espíritus o el médium auditivo, que es aquel que puede oírlos.
Un médium escribiente es aquel que recibe los mensajes a través de la escritura, pudiendo ser o no consciente de lo que escribe. Un médium intuitivo es aquel que recibe los mensajes espirituales directamente en su mente, inspirado por los espíritus. Un médium de incorporación es aquel que presta o permite que temporalmente un espíritu desencarnado utilice su cuerpo y sus sentidos, total o parcialmente, para manifestarse en el plano físico, recuperando después el control del mismo. Un médium terapeuta es aquel que canaliza energías trasmitidas por espíritus elevados con la intención de mejorar el estado vital de un espíritu encarnado. Un médium sensitivo es aquel que puede percibir su presencia, su estado de ánimo y sus mensajes pero no lo hace a través de ningún sentido físico. Un médium clarividente es aquel que puede captar escenas futuro o del pasado, etc.

Entonces alguien que sea médium es un privilegiado respecto a los demás, ya que está más favorecido que el resto para contactar con sus guías de forma más sencilla.
La mediumnidad innata se le da al espíritu que lo necesita en ciertas circunstancias para que la aproveche para evolucionar más rápidamente, como instrumento que debe utilizar para ayudar los demás, encarnados y desencarnados. Lo que ocurre es que la mayoría, una vez encarnados, o bien preferiría no tenerla, debido a la incomprensión que recibe de parte de los que no la tienen, o bien la intentan utilizar para su lucro personal. La capacidad de contactar no es exclusivamente con los guías espirituales, sino con el mundo espiritual en general, y en este mundo, como pasa en el vuestro, no todos son buenos. Hay espíritus en distintos grados de evolución y el canal está abierto para todos, de manera que podemos recibir influencias positivas y negativas. Dependiendo del uso que el médium quiera hacer de ese canal, se atraerá la influencia de espíritus más o menos avanzados.

¿Entonces también pueden influirnos los espíritus inferiores?
También. Todo encarnado recibe influencias y sugestiones de los espíritus, sea o no sea médium, y también de los espíritus inferiores. Pero al igual que los superiores, sólo pueden entrar si uno les deja. Al ser seres de baja vibración, sólo sintonizan contigo si tú bajas tu vibración.
Aprovechan las debilidades espirituales, los defectos, para colarse. Los sentimientos dañinos, los actos que van contra la ley del amor son su puerta de entrada.

¿Pero siempre un espíritu poco avanzado se acerca para molestar, por ejemplo, a un médium?
No. También se puede acercar porque necesita ayuda para salir de una circunstancia dolorosa. Si se trata de un espíritu que por cualquier razón se ha aferrado fuertemente a la vida material, no percibe la ayuda que se le está ofreciendo directamente desde el mundo espiritual. El médium es para ellos como un faro en medio de la niebla, por el estado de turbación en que se encuentran, y puede servir de intermediario para proporcionarle la ayuda necesaria para encaminarle hacia su destino en el mundo espiritual.
Pues la mediumnidad no goza de demasiada buena reputación en este mundo.
Ya. Suele pasar en los mundos de vuestro nivel evolutivo.

¿Por qué razón?
Existen varias razones. Una es por el mal ejemplo que dieron aquellos que intentaron utilizar el contacto con el mundo espiritual para lograr objetivos oscuros y egoístas, atrayéndose la influencia de los espíritus más bajos, o de aquellos que la convirtieron en un fraude, intentando enriquecerse a su costa. También se la ha perseguido y desprestigiado de todas las maneras posibles, porque no convenía a los poderosos de la Tierra que se desarrollara, ya que el conocimiento que se obtiene directamente del mundo espiritual puede hacer que la humanidad se despierte y tome conciencia de la realidad espiritual, del autentico propósito de la vida, e intente liberarse de las cadenas que le impiden evolucionar, perdiendo estos poderosos toda su influencia para engañarla y manipularla, y para seguir explotándola en su beneficio.

¿Pero qué sentido tiene que haya personas que tengan esta conexión especial para ser intermediarios de los demás con el mundo espiritual, si cada uno tiene su propia conexión?
Si cada uno de los seres humanos tuviera abierto su canal con el mundo espiritual no sería tan necesario que encarnaran espíritus con el objetivo de servir de canal del mundo espiritual para los demás. Sin embargo, debido a la enorme dificultad que encuentran muchos seres en este mundo para activar su propia conexión, sea por falta de voluntad, por desconocimiento, o por temor, se privan de recibir directamente la ayuda que necesitan. Entonces el mundo espiritual se sirve de ciertos espíritus, que vienen con la misión específica de servir de portavoces para transmitir los mensajes que les son necesarios a los espíritus encarnados para su evolución. Tened clara una cosa, el contacto entre el mundo espiritual y el mundo de los encarnados siempre existirá porque le es necesario al espíritu encarnado recibir ayuda espiritual para progresar, no importa cómo ni de qué manera se produzca este contacto.

Pero, si no he entendido mal, al igual que existen en el mundo espiritual espíritus bienintencionados que pretenden ayudarte, también hay espíritus poco avanzados que intentan hacer todo lo posible para que no avances y éstos también pueden contactar contigo ¿Cómo sabe uno quién es su interlocutor al otro lado y qué intenciones lleva?
La calidad del mensaje es la mejor forma de conocer la capacidad del autor. Si se trata de un mensaje bueno y útil, que llega al corazón y sirve para avanzar en el amor, entonces no tengáis duda de que se trata del mensaje de un buen espíritu. Si el mensaje intenta estimular el egoísmo en alguna de sus manifestaciones, por mucho que se haya identificado el interlocutor con un nombre célebre, tipo Jesús, la Virgen, o Santa Teresa, entonces tened por seguro que se trata de un impostor que no lleva buenas intenciones. Como Jesús hubiera dicho “Por sus frutos los conoceréis. El árbol sano no puede dar malos frutos, ni tampoco puede el árbol podrido dar buenos frutos”.

¿Y de qué depende que contactemos con unos espíritus u otros?
El contacto mediúmnico se parece mucho al que podéis tener con alguien a través de Internet, ya que en ambos casos no podéis ver físicamente a vuestro interlocutor. En ambos casos podemos contactar con personas de lugares lejanos y puesto que no las conocemos, puede haber gente con buena intención o gente con mala intención que intente engañarnos. Dependiendo de la afición que tengamos entraremos en contacto con un tipo de gente u otro. Si a alguien le atrae cierto tema, buscará un chat o un foro con esa temática, contactando con personas que tienen esa misma afición. Si por ejemplo alguien está buscado entrar en una ONG para ayudar a los demás, buscará páginas web o foros con esa temática. En estos foros es más difícil encontrar a gente con malas intenciones, porque no es el tipo de temática que interesa a los que no traen buenas intenciones. Pero si uno entra en foros que prometen enriquecerse sin esfuerzo, o encontrar una pareja elegida de un catálogo, que tenga por seguro que nada bueno puede salir de ello. De igual forma, sea uno médium o no, se atraerá la influencia de espíritus más o menos elevados, por la afinidad de pensamiento y acción con ellos. Es decir, una persona aficionada al juego y las apuestas se atraerá la influencia de espíritus ludópatas que no se han desprendido de sus adicciones después de morir, los cuales estimularán su adicción al juego para satisfacer sus propias expectativas. En el lado contrario, si alguien tiene deseos de ayudar a otra gente, se atraerá la influencia de espíritus benefactores que le ayudarán a conseguir sus objetivos. Por tanto, la mejor garantía para obtener contacto con los espíritus elevados o bienintencionados es la sincera voluntad de emplear las comunicaciones para la mejora espiritual de uno mismo y de los demás. La elevación de sentimiento y pensamiento genera en el médium y en su entorno un nivel vibratorio elevado que impide la entrada de espíritus de baja vibración que no lleven buenas intenciones.

¿Pero no puede ocurrir que una persona, sea médium o no, caiga víctima de las influencias de los espíritus negativos, y aunque quiera cambiar, no pueda retomar el buen camino por culpa de ellos?
No. Depende de uno mismo seguir por un camino u otro. Puede ser difícil deshacerse de antiguos compañeros de fechorías, que tratarán de influir para no perder a su víctima, pero no pueden más que la propia voluntad de uno mismo, ya que sería una vulneración de la ley del libre albedrío de cada uno. Además, como ya he dicho, todos tenemos un espíritu guía personal, un ser altamente evolucionado que es nuestro tutor espiritual y protector. Es el que ha sido llamado por la religión “el ángel de la guarda”. Este ser tiene más poder por sí mismo que todos los espíritus inferiores juntos y siempre está a nuestra disposición para orientarnos y estimularnos en el camino correcto. Si él quisiera podría apartar de un plumazo a los espíritus menos evolucionados que nos molestan continuamente. Pero ocurre muchas veces que la persona no quiere esta ayuda y, por respeto a su libre albedrío, el “ángel de la guarda” se mantiene a la espera, permitiendo que su pupilo se junte con las compañías que ha querido buscarse, aguardando el momento en que quiera volver a escucharle. También existen otros seres, que aunque no son tan evolucionados, nos suelen seguir la pista para ayudarnos, como por ejemplo ciertos seres queridos o familiares, y amigos ya fallecidos u otros espíritus benefactores, que aunque no nos son conocidos se dedican a ayudar a quien lo necesita. Pero nuevamente, si la persona no quiere escucharles o recibir su ayuda no tienen más remedio que esperar una mejor ocasión.

¿Y cómo deshacerse de la influencia de estos espíritus negativos?
Con la actitud que tomemos. Cuanto más vivamos sintiendo, pensado y actuando conforme a la ley del amor, más nos atraeremos la influencia de los espíritus superiores y menos posibilidades daremos a los espíritus inferiores de molestarnos.
Mañana Mas.....

Leyes Espirituales

LA REENCARNACIÓN HUMANA Y SU PAPEL EN LA EVOLUCIÓN ESPIRITUAL

LA REENCARNACIÓN

Aunque ya hemos hablado de ella, ¿podrías darme una definición exacta de lo que es la reencarnación?
La reencarnación hace referencia a la multiplicidad de vidas físicas o encarnaciones, es decir, que un mismo ser o espíritu que ha animado un cuerpo desde el nacimiento hasta la muerte puede volver a encarnar en un nuevo recién nacido y vivir una nueva vida en el mundo físico.

¿Cuál es el objetivo de la reencarnación respecto a la evolución espiritual?
El aprendizaje espiritual se asemeja al que tiene lugar en la escuela. En la escuela existe una alternancia de periodos de estudio con periodos de evaluación o examen, donde el alumno tiene que demostrar lo que ha aprendido. Lo mismo ocurre con el aprendizaje espiritual. En la etapa de desencarnado el espíritu estudia y se prepara espiritualmente. En el periodo de encarnado se trata de poner en práctica lo que se ha aprendido sin ningún tipo de coacción, es decir por voluntad libre del espíritu encarnado. Cada encarnación es una oportunidad de evaluación de un curso en particular. Si se supera esta evaluación se pasará al estudio de un curso más avanzado, que se iniciará en el plano espiritual con el aprendizaje de nuevas enseñanzas espirituales. Cuando el espíritu está preparado y sus nuevos conocimientos asimilados, volverá a encarnar para afianzarlos en su interior con la práctica.

Pues a mí me parece que hay personas que afrontan en la vida pruebas muy duras que yo no sé si sería capaz de superar.
En cada encarnación cada espíritu afronta unas pruebas que son propias de esa encarnación y que están de acuerdo con su capacidad espiritual. El espíritu conoce antes de encarnar qué tipo de pruebas necesita para avanzar y se prepara concienzudamente para poder superarlas con éxito en el periodo en el que no está encarnado, al igual que el deportista que participa en una final de competición no llega a ésta por casualidad, sino que se ha entrenado concienzudamente durante todo el año, habiendo superado previamente diversas pruebas de calificación. Por tanto, a nadie se le enfrenta a pruebas que no puede superar.

No entiendo cuál es la necesidad de la reencarnación. ¿Por qué es necesario vivir más veces en el mundo físico?
¿Acaso un alumno acaba su formación en un solo curso? Aunque haya aprendido muchas cosas en un sólo curso, siempre habrá algo que no haya podido aprender y que requiera más tiempo. El espíritu en evolución es también un alumno y también necesita de más de un curso, es decir de más de una vida, para aprender todo lo que necesita y quiere.

¿Y no podría vivirse aquí una vez y luego pasar a otro plano de la existencia y seguir allí evolucionando sin necesidad de volver a la Tierra?
Podría pero, al igual que sería un despilfarro tirar un vestido después de habérnoslo puesto una sola vez, sería una infrautilización del mundo material que sólo pudiéramos usarlo una única vez, unos 100 años como
máximo que puede durar una de vuestras vidas físicas, con la de miles de millones de años que ha costado que se forme un planeta y que se hayan desarrollado las condiciones para albergar vida. Es una cuestión de optimización de recursos. ¿Acaso vosotros tenéis escuelas para un sólo año? En vuestro mundo, un alumno pasa al menos seis años en el mismo colegio sin necesidad de cambiar de centro. Por ejemplo, en un colegio de primaria, el alumno estará desde los 6 a los 12 años. Sólo cuando el alumno completa su formación de primaria y pasa a la enseñanza secundaria, cambia de centro. Pues lo mismo ocurre con el espíritu en formación. Vuestro planeta es como una escuela de primaria donde los espíritus en edad de primaria vienen a aprender. Cuando el espíritu haya aprendido todo lo que esa escuela, es decir, ese mundo, pueda enseñarle, podrá entonces pasar a otra escuela en la que se imparta una educación superior, es decir, podrá encarnar en otro mundo más acorde con su nivel evolutivo y necesidades de aprendizaje. Mientras, continuará evolucionando en ese mundo, o en otro de semejante nivel.

¿Y por qué si hemos vivido antes, no nos acordamos de otras vidas?
Es una necesidad del espíritu en vuestro actual estado evolutivo.

¿Y por qué necesitamos olvidar ese supuesto pasado de otras vidas?
Es necesario para concentraros en los objetivos de la actual vida, sin que haya recuerdos propios o de otras personas que impidan que el espíritu actúe con libre albedrío, para que su actuación no esté condicionada por los actos del pasado.

Esto parece estar en contradicción con la ley de evolución progresiva, ya que si el espíritu no puede recordar lo aprendido en vidas anteriores, ¿no es como si volviera a empezar de cero cada vez?
Se olvidan los recuerdos concretos pero no lo aprendido espiritualmente.
Esto queda retenido por el espíritu en su memoria espiritual, aunque no en la memoria física, que ciertamente parte de cero en cada encarnación. Para que entendáis esto os pondré un ejemplo de vuestros días.

Imaginaos que alguien inicia su primer curso de aprendizaje en informática y se le asigna un ordenador para realizar el curso, para que practique y guarde en la memoria del ordenador, todos los ejercicios y los trabajos del curso. Cuando llegue al final del curso el alumno habrá aprendido una serie de aspectos de la informática. En el curso siguiente cambiará de clase y cambiará de ordenador. Se le asigna un nuevo ordenador con la memoria a cero, y con mayor capacidad de procesamiento y de memoria para que pueda disponer de toda su capacidad para ampliar sus conocimientos. Aunque el alumno no haya podido transferir los documentos y ejercicios de la memoria del primer ordenador a la del segundo, lo que ya ha aprendido sobre Informática, no lo va a olvidar. Con este conocimiento podrá configurar el nuevo ordenador a su gusto, no partiendo de cero, sino haciendo uso de los conocimientos adquiridos en el primer curso, y esto es independiente de lo que le ocurra al ordenador antiguo o de los datos creados. Cuando el espíritu encarna en un nuevo cuerpo, ese cuerpo es como ese ordenador nuevo con la memoria a cero que se le da al alumno al iniciar el curso, que el alumno irá empleando para aprender. Con el tiempo, el cuerpo físico se desgasta hasta el punto de que no le sirve al espíritu para seguir avanzando. Entonces es cuando se hace necesario “jubilar” el ordenador viejo, es decir, desencarnar. La memoria física, el cerebro, se descompone con el resto del cuerpo, pero no la memoria espiritual, que retiene todo lo aprendido en esa vida. En el estado de desencarnado, el espíritu puede acceder a todos los detalles de encarnaciones anteriores, ya que deja de estar restringida su capacidad a la capacidad del cuerpo físico.

Entonces ¿podremos recordar todas nuestras vidas anteriores cuando hayamos muerto?
Todo lo vivido en las encarnaciones de un espíritu, y del periodo entre vidas físicas queda archivado para uso personal del espíritu, aunque mientras el espíritu está poco evolucionado, su capacidad de explorar en esta memoria esta restringida a las vidas más recientes. La penetración en la memoria espiritual de las vidas anteriores aumenta conforme el espíritu evoluciona.

Sigo sin ver necesario el olvido de otras vidas. ¿En qué le puede perjudicar al espíritu el recuerdo de otras vidas? 
Yo creo que sería más bien al contrario. Si el espíritu conserva la memoria de sus vidas pasadas, ¿no tomará mayor conciencia del proceso evolutivo y aprovechará mejor la encarnación para evolucionar?
El razonamiento que haces es correcto para los espíritus que han alcanzado ya cierto nivel evolutivo, pero no para los espíritus menos avanzados, a los que un exceso de información podría obstaculizar su desarrollo, por no saber emplear correctamente este conocimiento. De forma que el conocimiento se va haciendo accesible a medida que el espíritu va evolucionado y va esforzándose por buscarlo.

Pues me tendrás que poner un ejemplo para que entienda lo que quieres decir, porque no me queda claro en qué manera pueden entorpecer la evolución de un ser los recuerdos de las vidas pasadas.
Vale. Imaginad que alguien ha sido un asesino en una vida pasada y que tanto él cómo otros espíritus que convivieron con él recuerdan las fechorías que cometió. Este espíritu ahora ha reflexionado respecto al daño que hizo y tiene el propósito de enmendarse en la nueva vida que ha comenzado. Imaginad que volviera a encarnar en medio de las personas que convivieron con él y que recuerdan lo que hizo. En esas circunstancias, el espíritu estaría marcado por su pasado y seguramente recibiría el desprecio continuo de las personas que recuerdan que fue un asesino y que no son suficientemente avanzadas espiritualmente para comprender que todos hemos errado en el pasado y que todos hemos necesitado de innumerables oportunidades para rectificar.

Podría haber algunos que quisieran ajustarle las cuentas, tomarse la revancha por las cuentas pendientes del pasado. Asimismo, el espíritu podría, bajo esa presión del entorno, torturarse emocionalmente o, lo que es peor, vengarse de aquellos que le oprimen y volver a retomar sus actividades delictivas, con lo cual, lejos de conseguir una mejora, estaríamos condenándole al estancamiento espiritual.

¿Y cómo le beneficiaría el olvido de las vidas pasadas?
Podéis considerar como si el espíritu se hubiera acogido a un programa de protección de testigos, en el que al testigo protegido, antiguo delincuente, a raíz de querer colaborar con la justicia, y para evitar represalias de sus antiguos compañeros, se le da una nueva identidad, un trabajo nuevo en un lugar diferente, para que inicie una nueva vida lejos del peligro, con el objetivo de reinsertarle en la sociedad. En este caso, este efecto, el de la nueva identidad, se consigue mediante la reencarnación y el olvido de las vidas pasadas.

¿Y siempre ha de ser así, es decir, nunca podremos recordar lo que hemos hecho en vidas anteriores mientras estemos encarnados, sin esperar a la muerte?
Nunca no. De hecho, como te dije al principio, existen personas que tienen recuerdos esporádicos de otras vidas, sobre todo en la infancia, y algunos consiguen recordar algunos detalles a través de hipnosis regresiva. En Oriente, se conocen muchos más casos de recuerdos espontáneos de vidas pasadas en niños que en Occidente. Y esto se debe a que al ser regiones en las que se cree en la reencarnación, los padres no reprimen a los niños cuando éstos cuentan lo que recuerdan.

Pero el recuerdo consciente sólo será posible cuando en el mundo encarnen mayoritariamente espíritus que hayan avanzado suficiente en el aprendizaje del amor para no utilizar el pasado como excusa para no amar. Recordaréis cuando comprendáis que todos somos hermanos y que hemos errado en el pasado, y que todos hemos necesitado de innumerables oportunidades para rectificar. Así ocurre en mundos más avanzados, en los que recordar una o varias vidas anteriores es lo normal.

Pues, ahora que sacas a colación el tema, no me parece que en las zonas donde predominan las religiones orientales, que creen en la reencarnación, como el hinduismo y el budismo, estén mejor que nosotros. Ahí está el ejemplo del hinduismo, donde la creencia en la reencarnación se utiliza para justificar las desigualdades entre humanos.
Me refiero al sistema de castas.
Para que veas un ejemplo de que es la evolución interior y no el conocimiento exterior lo que hace que el espíritu evolucione, ya que aun creyendo en la existencia de la reencarnación, han manipulado su significado para justificar su egoísmo. También es un ejemplo de que para los espíritus menos avanzados, un exceso de información obstaculiza su desarrollo evolutivo, por no saber emplear correctamente este conocimiento. Los hinduistas que justifican el sistema de castas, sin conocer el pasado directo del espíritu, ya están presuponiendo que el que se encarna en la casta de los intocables ha debido ser alguien que ha actuado mal en otra vida, y lo utilizan como excusa para, en vez de ayudarle, hacerle la vida lo más difícil posible. ¡Qué lamentable conclusión, basada en el egoísmo del que, tras encarnar en la casta más favorecida materialmente, en lugar de echar una mano al desfavorecido, se la pisa para que ni siquiera por su propio esfuerzo salga de la miseria! De esta forma, en la próxima encarnación, los que se creyeron mejores por haber sido materialmente favorecidos, sí que se exponen a encarnar en una situación de miseria como la de los intocables, para que sientan en carne propia lo que es la miseria, el racismo y la incomprensión. Con esta experiencia, cuando estén en situación de cambiar el estado de las cosas, por ejemplo, volviendo a encarnar en la casta dominante, tal vez se acuerden de lo que aprendieron interiormente en la vida anterior en la que fueron intocables y trabajen por la abolición del sistema de castas. Por el contrario, el budismo, de origen posterior y espiritualmente mucho más avanzado, al tiempo que mantiene la creencia en la reencarnación, incorpora la creencia en el amor al prójimo, y no busca ya argumentos para oprimirlo, de manera que los budistas son creyentes en la reencarnación pero no “castistas”, es decir, están en contra del sistema de castas.
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Leyes Espirituales

CONFIGURACIÓN DEL SER HUMANO


Configuración del Ser Humano

Ya que estamos hablando de la evolución física del cuerpo querría retomar el tema de la configuración del ser humano que empezamos a tocar al principio porque necesito saber algo más. Si no entendí mal, el ser humano encarnado está compuesto de un cuerpo y un espíritu, y en este último residen todas las capacidades que generalmente atribuimos al cerebro, como la inteligencia, la capacidad de sentir, la conciencia, la voluntad. ¿Es esto correcto?
En realidad es algo más complejo.

¿Me lo podrías exponer?
Sí. Si recuerdas cuando hablamos de la esencia y estructura del Universo, hablamos de la existencia de cuatro estados diferentes de condensación de la esencia vital o principio espiritual, que constituían los Universos espiritual, mental, astral y físico. El ser humano también participa de cada una de estas esencias. 

De hecho, un humano físicamente encarnado está compuesto de cuatro cuerpos interconectados. De menor a mayor vibración serían el cuerpo físico, que todos conocéis, el cuerpo astral (o energético), el cuerpo mental y el cuerpo espiritual. No penséis que estos cuerpos por ser más sutiles no tienen una estructura y una organización complejas.

¿Cuál es la naturaleza de esos cuerpos?
Podemos decir que cada cuerpo posee un código genético propio a partir del cual se estructura, y que la organización de los cuerpos más groseros depende de la de los más sutiles; todos ellos están estrechamente interconectados, de forma que no pueden existir los cuerpos de mayor densidad al margen de los más sutiles.

No entiendo lo que quieres decir.
Pues que el cuerpo físico se construye en realidad sobre el molde o patrón determinado por la configuración del cuerpo astral y éste sobre el molde que constituye el cuerpo mental, que a su vez se configura sobre el molde que le marca el cuerpo espiritual, de manera que el cuerpo mental es un puente entre el cuerpo espiritual y el astral, y el cuerpo astral un puente entre el cuerpo físico y los otros dos. Cuando sobreviene la muerte, en realidad lo que ocurre es que uno de esos cuatro cuerpos, el físico, se separa definitivamente del resto y, al perder el sustento que le da la vida, se descompone. Pero el ser espiritual continúa viviendo con sus tres cuerpos más sutiles.

¿Y qué es el cuerpo astral?
El cuerpo astral es un cuerpo cuya apariencia es semejante a la del cuerpo humano, pero de aspecto luminoso y semitransparente. En realidad está compuesto de un fluido gasoenergético, que resulta de la combinación de cuatro gases nobles: helio, argón, xenón y kriptón energizados con la luz de alta vibración que proviene del Sol. El cuerpo astral en un humano encarnado está superpuesto sobre el cuerpo físico e íntimamente ligado a él, de manera que interpenetra cada una de las células del organismo y les proporciona la energía vital que necesitan.

La función de los gases nobles es la de ser los portadores materiales de esa energía, que no puede ser absorbida directamente por el cuerpo físico. Es decir las moléculas gaseosas captan la energía vital del sol, aumentando su vibración y luego la transmiten al cuerpo reduciendo su tasa vibratoria. Cuando el espíritu se liga al óvulo recién fecundado, su cuerpo astral constituye un patrón para el desarrollo y formación cuerpo humano, desde el cigoto hasta el adulto, aportando incluso una parte de la carga genética propia del espíritu encarnante al cigoto.

Pues yo pensaba que la dotación genética era el 100% heredada de los progenitores, siendo un 50% proveniente de cada padre.
La herencia de los padres aporta el 90% de la carga genética y el espíritu encarnante, a través de la configuración genética del cuerpo astral, aporta un 10%. Este es el mecanismo principal a través del cual se produce la evolución de la especie, porque en cada generación los espíritus encarnantes incorporan al cuerpo físico parte de las modificaciones que han incorporado en su cuerpo astral, las cuales son consecuencia a su vez de las modificaciones de los cuerpos mental y espiritual, que han ido realizando como consecuencia de su progreso evolutivo.

¿Me puedes explicar algo más sobre la estructura del cuerpo astral y como se produce la conexión con el cuerpo físico?
Sí. El cuerpo astral está estructurado en 7 capas, cada una de las cuales vibra en distinto rango de frecuencia, y por ello tiene asociado un color diferente, y está asociada a diferentes funciones del cuerpo físico. Su estructura se asemeja a la de una red eléctrica cuyo objetivo es abastecer completamente de energía vital al cuerpo, compuesta de innumerables cables o filamentos (llamados en oriente nadis) que se agrupan en determinados puntos en haces de filamentos, llamados meridianos, por donde transcurren flujos de energía mayores. Los centros principales de entrada de energía, que la medicina oriental llama  chakras, son siete y están localizados a lo largo de la columna vertebral.

El chakra principal es el que está situado en el plexo solar, al final del esternón. Su función es captar y distribuir energía vital a los otros seis chakras principales. Cada uno de ellos representa la conexión de cada una de las capas del cuerpo astral con el cuerpo físico. Para conocer más detalles de configuración del cuerpo astral y de la correspondencia entre capas, chakras y órganos, te recomiendo el libro El hombre, célula cósmica del grupo Atzlán.

Has dicho que el cuerpo astral es de aspecto luminoso y semitransparente. ¿Entonces se puede ver?
Con el debido entrenamiento se puede llegar a ver la energía del cuerpo astral que sobresale del cuerpo físico, lo que normalmente se conoce con el nombre de aura. Hay personas que de manera natural tienen esta capacidad desarrollada. Cuando el ser está desligado del cuerpo físico se puede apreciar con toda su extensión que el aspecto es realmente el de un ser humano pero de aspecto semitransparente y luminoso, y es el que se suele ver cuando alguien comenta que ha visto a un ser querido fallecido recientemente. También a través de ciertos aparatos se puede detectar y medir sus oscilaciones. Para una ampliación sobre este tema te recomiendo los libros de Barbara Ann Brennan, doctora en física atmosférica, que trabajó como investigadora en la NASA, que es una de las investigadoras que ha comenzado a demostrar científicamente para vuestro mundo la existencia del cuerpo astral, que ella denomina el Campo Energético Humano (CEH).

¿Es verdad que por los colores del aura se puede saber el nivel evolutivo de una persona?
Sí. Los seres más avanzados tienen un aura más extensa y brillante. Los seres que actúan contra la ley del amor tienen el aura sucia, es decir, los colores de su aura son opacos y turbios, una mezcla de cada color con el negro. También la depresión emocional y la enfermedad disminuyen el brillo del aura.

¿Y qué son el cuerpo mental y el cuerpo espiritual?
No voy a entrar en detalles respecto la configuración de estos cuerpos, porque os confundiría. Lo más importante es que el cuerpo mental es la sede del pensamiento, mientras que el cuerpo espiritual es la sede de la conciencia, la voluntad y el sentimiento. Más adelante profundizaremos en el desarrollo de los sentimientos, y en las relaciones que se establecen entre pensamientos y sentimientos, puesto que son la clave del proceso de evolución espiritual.
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Leyes Espirituales

ESQUEMA EVOLUTIVO

Esquema Evolutivo

Volviendo al tema de la reencarnación, yo me pregunto: si hemos vivido otras vidas, y el nacimiento a la vida física no es el principio ¿cuál es entonces el principio de la vida del espíritu, si es que lo hay?
El espíritu es creado ignorante. En realidad lo que se crea es el principio espiritual, la chispa vital. A partir de ese momento, la chispa vital primigenia, a través de un proceso que dura millones de años, va experimentando un proceso de mejoramiento a través de la experiencia, que consigue al ligarse a las formas materiales adecuadas a su nivel evolutivo.

No entiendo a qué te refieres con la frase “ligarse a las formas materiales adecuadas a su nivel evolutivo”. ¿Podrías explicarte mejor?
Me estoy refiriendo a la encarnación. Cuando el principio espiritual primigenio ya ha evolucionado bastante, y ya es mucho más que eso, le llamamos espíritu. El espíritu se liga a la forma material, que es el cuerpo, para aprender de esta experiencia. En etapas más primitivas, el principio espiritual primigenio se liga a formas materiales más simples, primero del reino mineral (primer nivel), luego del vegetal (segundo nivel), después del animal (tercer nivel), y más adelante, ya como espíritu en fase humana (cuarto nivel), y en cada una de esas experiencias físicas aprende. Este aprendizaje es retenido por el ser espiritual para siempre, de forma que cuando inicia una nueva encarnación lo hace con el conocimiento obtenido en la suma de las incontables encarnaciones anteriores.

¿Quieres decir que en vidas anteriores hemos sido animales, y si buscamos todavía más atrás hemos podido encarnar en una piedra?
Más o menos, aunque no exactamente, ya que en las etapas anteriores, la individualidad del ser todavía no está tan definida como en la fase humana. Esta se va consiguiendo progresivamente.

¿Qué quieres decir con eso?
Pues que no es correcto decir que tu espíritu estuvo encarnado en una piedra, porque en esa etapa no se podía considerar ni que la chispa vital fuera un espíritu individual, ni que una piedra tenga una individualidad dentro del reino mineral. 

¿Qué pasaría con la chispa vital si partiéramos la piedra en dos o tres fragmentos, que se dividiría? 
Pues no. Sin embargo, sí podemos decir que un protoespíritu está encarnado en un perro, puesto que su grado de individualización ya está más avanzado.

¿Y por qué lo llamas protoespíritu?
Lo he utilizado aquí para diferenciarlo del espíritu que se encuentra en fase humana. Es una etapa anterior del ser espiritual, en el que ya existe un grado de individualidad bastante alto, pero todavía no se dispone de libre albedrío, y corresponde a los seres espirituales que encarnan en mamíferos superiores.

¿Qué es lo que se pretende conseguir con esa especie de programa de encarnaciones sucesivas?
Que el ser espiritual avance tanto en conocimiento como en sentimiento, que crezca en sabiduría y en amor.

¿Hasta cuándo? Es decir, ¿hay algún límite máximo al que podamos llegar?
El límite máximo al cual se puede llegar a través de la evolución progresiva es la capacidad de Dios. Y como ésta es infinita, llegamos a la conclusión de que no hay límites. Es un proceso de evolución constante e infinito. Pero si te refieres al proceso de encarnaciones materiales, a medida que el espíritu avanza, las encarnaciones se van espaciando cada vez más, y el tiempo que pasa el espíritu sin encarnar aumenta. Hasta que llega a un punto en el que el espíritu ya no necesita seguir encarnando en el mundo físico para evolucionar, y entonces continúa su evolución en los planos más sutiles de la existencia.
Entraríamos entonces en el quinto nivel, habiendo otros dos más por encima de éste. Pero a los humanos de la Tierra todavía os falta bastante para llegar a ese punto, por lo que no tiene sentido que hablemos ahora de ello.

Aunque me repita en las preguntas, las vuelvo a hacer porque creo que me puedes ampliar más que al principio algunas respuestas. Ahí va esta: si el espíritu tiene un principio, ¿tiene un final? Es decir, ¿el espíritu puede morir?
El espíritu no puede morir. Sería un contrasentido que, después de todo el esfuerzo realizado por el espíritu para avanzar, en el más elevado estado de su evolución dejara de existir. Tened clara una cosa: el espíritu es inmortal. Sólo mueren los distintos cuerpos en los que se encarna para evolucionar.

Ya, pero ¿podría ocurrir que cuando estuviera muy evolucionado y cerca de Dios se fusionara con éste?
El espíritu, al evolucionar, se acerca a Dios, pero no se fusiona con él, es decir, no pierde su individualidad, ya que perder la individualidad sería casi como morir. Más bien su voluntad se vuelve cada vez más afín con
la del Creador y se integra voluntariamente en el plan divino.

¿Me podrías dar una visión general o algún ejemplo para que podamos entender de manera global el proceso de evolución espiritual?
Sí. La evolución individual de los espíritus se asemeja a la del ser humano en una sola vida. El niño recién nacido únicamente desarrolla por sí mismo y de manera biológicamente programada las funciones vitales para el mantenimiento de la vida orgánica. No tiene capacidad de decisión propia y depende totalmente de los padres para subsistir. A medida que el niño crece, va adquiriendo progresivamente cierta autonomía y cada vez es menos dependiente de los padres. Llegada la etapa de la adolescencia, el individuo siente cada vez más la necesidad de experimentar por sí mismo, de sentirse libre e independiente para tomar sus propias decisiones. Esto muchas veces le enfrenta con sus padres. A pesar de que éstos le intenten aconsejar con la experiencia que les da el haber vivido más tiempo, el adolescente lo toma como una intromisión en su vida. Muchas veces toma decisiones erróneas, a pesar de haber recibido advertencias de los padres. Pero le resulta necesario experimentarlo por sí mismo a pesar de que esto le pueda hacer sufrir. En la medida en que va experimentando y aprendiendo del resultado de sus propias decisiones va madurando hasta llegar a la etapa adulta, donde alcanza la independencia completa de los padres.

El proceso de evolución espiritual es semejante al del niño que se vuelve adulto. Inicialmente, el principio espiritual primigenio es totalmente dependiente de otros seres espirituales más avanzados, que dirigen su evolución por completo. La encarnación en estas etapas sirve para adquirir experiencia y para que se desarrollen ciertas cualidades como la inteligencia y las emociones, que serán la base sobre la que se desarrollará la voluntad propia del futuro espíritu, como al niño pequeño le sirve la interacción con el mundo para desarrollarse, aprender a hablar y a caminar, aunque no sea capaz todavía de tomar decisiones importantes por su cuenta. A medida que el ser espiritual evoluciona, se le permite participar en la toma de decisiones, es decir, adquiere cierta autonomía. Llegado cierto momento, cuando el ser espiritual está suficientemente maduro, adquiere el libre albedrío, que es la capacidad  de decidir su destino por sí mismo.

Es decir, adquiere su independencia y toma sus propias decisiones respecto a su evolución. Los espíritus tutelares ejercen en ese momento un papel semejante al de esos padres que aconsejan y advierten de los peligros que conllevan ciertas actitudes, pero que no obligan, y permiten que el espíritu elija su propio camino, que se equivoque una y mil veces, que aprenda por experiencia propia, y que sea él mismo el que a raíz de sus vivencias decida variar o no el rumbo de su evolución.

Esto me aclara algunas dudas, pero sigo sin comprender esas primeras etapas en las que hablas de chispa vital y encarnación en los reinos mineral, vegetal y animal. ¿Qué es lo que se pretende que aprenda el ser en estas etapas?, ya que parece que el principio espiritual primigenio, la chispa vital, el protoespíritu o como quiera que le llames, no tenga conciencia de lo que hace.
Igual que le ocurre al recién nacido, aunque el ser espiritual encarnado en las primeras etapas de su evolución no sea consciente ni siquiera de su propia existencia, eso no le impide aprender, y este aprendizaje
queda en el espíritu para siempre, de forma que, aunque ocurra de manera inconsciente hasta que el espíritu está más avanzado, cuando inicia una nueva encarnación, no parte de cero, sino con el conocimiento obtenido en la suma de las encarnaciones previas, y del periodo entre encarnaciones.
Podréis comprender la evolución espiritual en las primeras etapas tomando como referente el proceso de evolución de las especies.
Vosotros mismos situáis el principio de la vida hace miles de millones de años, con la aparición en la Tierra de seres unicelulares que progresivamente fueron ganando en complejidad, de forma que surgió una primera diferenciación entre los reinos animal y vegetal; después, cada reino evolucionó hacia un incremento paulatino de la multiplicidad y complejidad de las formas de vida a partir de formas más simples. Por ejemplo, el reino animal pasó en una primera etapa de los seres unicelulares a pluricelulares. Más tarde aparecieron los vertebrados, entre ellos los peces. De los peces evolucionaron los anfibios, de los anfibios, los reptiles, de los reptiles, las aves y de las aves, los mamíferos, en un proceso que ha durado millones de años.
Posteriormente, de los mamíferos más avanzados surgieron los homínidos y de ahí las sucesivas especies de hombres primitivos, que cada vez tenían una capacidad craneal mayor que sus antecesores, desde el Homo Habilis, pasando por el Hombre de Neardenthal, el Hombre de Cromañón, hasta llegar al Homo Sapiens Sapiens actual.
En realidad, todo este proceso evolutivo que ocurre a nivel físico está dirigido desde el mundo espiritual con el objetivo de que los espíritus en evolución encuentren el soporte físico adecuado para desarrollar sus crecientes capacidades, pues necesitan para su progresión experimentar la vida física en todas sus manifestaciones, desde las formas más simples hasta las más avanzadas. Son las entidades espirituales avanzadas las que promueven la aparición de especies más evolucionadas en el mundo físico cuando existe la necesidad de proporcionar a los seres espirituales un vehículo físico más adecuado, que les permita continuar avanzado en su aprendizaje. Estas nuevas especies surgen como modificaciones de las especies ya existentes, para que el proceso de transición del espíritu de una especie a otra sea progresivo y no abrupto.

¿Quieres decir entonces que el ser espiritual ha de encarnar en todas las especies para poder avanzar?
En todas no, porque hay muchas especies que son de nivel equivalente.
Pero sí ha de pasar por todos los niveles.

¿Y no puede ocurrir que a medida que los espíritus avancen escaseen los protoespíritus que necesiten encarnar en las especies inferiores? ¿Qué ocurriría entonces con esas especies?
El proceso de creación espiritual no cesa nunca, de manera que siempre existen seres en los diferentes niveles evolutivos que necesitan encarnar en el mundo físico para aprender. Lo que sí es cierto es que en el proceso creativo existen ciclos o etapas de mayor y menor intensidad creadora, de manera que a veces ocurre que se acumulan gran cantidad de espíritus o protoespíritus en una etapa, pero puede haber menos en las etapas anteriores o posteriores, como ocurre con las tasas de natalidad de muchos países, en los que se dan periodos de explosión demográfica alternando con períodos de menor natalidad. Pero todo esto está previsto en el plan cósmico de evolución, y no dudéis que las entidades espirituales superiores que se encargan de dirigirlo conocen perfectamente estas necesidades. Si existe una gran cantidad de seres que están dando simultáneamente el mismo salto evolutivo, pueden determinar la extinción masiva de determinadas especies que no se requieran en determinados momentos, como ocurrió con los dinosaurios, y la aparición y proliferación de nuevas especies evolutivamente más avanzadas.

Según lo que me expones, ¿quieres decir que el espíritu de un animal puede encarnar en un humano?
Como ya he dicho, a medida que el espíritu avanza necesita también la encarnación en un cuerpo material más avanzado, pero no mucho más que su capacidad, ya que quedaría desbordado por la situación, del mismo modo que el estudiante de una escuela de pilotos no comienza su formación yendo directamente a pilotar un avión de pasajeros, sino que inicia su aprendizaje primero con un simulador de vuelo, luego pilota avionetas y sólo cuando está preparado se inicia en el pilotaje de aviones grandes. El protoespíritu que ha podido encarnar en un primate, todavía sin libre albedrío completo, aunque ya con bastantes capacidades, tanto de inteligencia como de sentimiento, puede encarnar en un homínido y, a medida que va aprendiendo, irá encarnando en especies con capacidad craneal más adecuada a sus necesidades evolutivas. De manera que el espíritu de un animal acabará evolucionando hasta llegar a ser un espíritu humano, encarnando en algún momento en la especie humana. Pero esto no ocurrirá abruptamente, en una vida inmediata, sino después de un proceso encarnatorio en especies intermedias, de la misma manera que un niño que está en primero de primaria que haya aprobado todas las asignaturas no pasará al curso siguiente a segundo de bachillerato, sino a segundo de primaria, y a medida que vaya superando los cursos posteriores llegará un momento en que cursará segundo de bachillerato.

Y al revés, ¿puede el espíritu de un humano encarnar en animal?
Según lo anteriormente descrito, la encarnación de humanos en animales no es posible, ya que sería un retroceso en la evolución. El espíritu puede estancarse en su evolución, pero no puede involucionar o retroceder a etapas evolutivas que ya tenía superadas, de igual manera que si un alumno no supera los exámenes de un curso no se le desciende a un curso inferior, sino que se le hace repetir al año siguiente el mismo curso.

Pues si eso es así, es decir, si todos hemos sido una vez animales y los animales serán en el futuro como nosotros, me hace cuestionarme mucho el comportamiento que tenemos hacia ellos, sobre todo hacia los más cercanos en evolución, como los mamíferos superiores. Por ejemplo, el criarlos para comer su carne o utilizar su piel, la caza y los espectáculos basados en hacer sufrir a los animales, como la tauromaquia, si están espiritualmente tan cerca de nosotros ¡es casi como hacérselo a un humano!
Así es. Como hermanos pequeños vuestros que son, merecen una mayor consideración y respeto. Pero puesto que la mayoría de humanos no tiene respecto por la vida ni los derechos de los de su propia especie, es difícil todavía esperar de ellos un respeto hacia los que consideran poco menos que nada. Aún así, vais progresando respecto a épocas pasadas. Los hombres de las cavernas no veían ningún problema en comer carne humana, sin embargo en la actualidad el canibalismo es considerado un acto repugnante e inhumano.

¿Y por qué? 
Pues porque el grado de sensibilidad respecto al resto de seres humanos se ha incrementado respecto a aquella época primitiva. Con los animales ocurrirá lo mismo. Cuando la mayoría se sensibilice con su sufrimiento y se dé cuenta de que son hermanos muy cercanos en la evolución, tanto física como espiritualmente, dejarán de ser esclavizados, torturados y asesinados para comer su carne o vestirse con sus pieles. De hecho ya tenéis muchas personas que considerarían una aberración comerse sus mascotas y ya hay en vuestro mundo muchas personas que luchan por defender los derechos de los animales y que han renunciado a comérselos, porque ya han evolucionado lo suficiente para tomar conciencia del lazo que los une a ellos. A medida que la humanidad avance espiritualmente lo hará también el vegetarianismo y el respeto por los derechos de los animales. En las civilizaciones humanas espiritualmente más avanzadas, un peldaño por encima de las vuestras, el comer carne de animales les es tan repugnante como lo es para vosotros comer carne humana, y, por supuesto, no se divierten enjaulando, torturando o matando animales, como pasa en vuestro mundo.

Ya, pero yo siempre he oído que para estar sano hay que comer de todo, también carne, y que si no comes carne puedes enfermar por la carencia de algún nutriente esencial. ¿Qué hay de cierto en ello?
Es cierto que cuando una persona que ha comido carne durante toda su vida decide pasarse al vegetarianismo es recomendable que lo haga progresivamente, pues su fisiología se ha de acostumbrar a ello. Pero no es cierto que el vegetariano tenga ningún déficit alimenticio. Las legumbres son fuentes de proteína abundante y no provienen de la carne. Todo lo contrario. Son mucho más saludables. Siendo vegetarianos evitaréis muchas enfermedades que provienen de la putrefacción de la carne dentro de vuestro organismo y por la distorsión y el descenso de la tasa vibratoria del cuerpo astral que provoca la ingestión de un ser tan semejante en evolución a vosotros. Para vuestra fisiología, una dieta ovolacto-vegetariana es perfectamente saludable y aporta todo lo que el organismo necesita.

¿Y de qué depende que el espíritu deje de encarnar en una especie y pase a encarnar en otra más evolucionada?
Del avance que haya logrado durante esa etapa. Hasta que el ser espiritual no haya aprendido lo suficiente encarnando en las especies de semejante nivel evolutivo, no pasará a encarnar en especies del nivel evolutivo inmediatamente superior. Los seres que más rápido avanzan son los primeros que pasan a encarnar en las especies un peldaño por encima de la actual.

¿Y esto puede ocurrir también en humanos? Quiero decir, ¿qué pasará cuando nosotros evolucionemos por encima de la capacidad de nuestra especie a nivel físico?
Vosotros todavía no utilizáis ni la cuarta parte de la capacidad potencial de vuestro organismo, así que todavía estáis lejos de poder argumentar que vuestro organismo se ha quedado obsoleto para dar soporte a vuestras crecientes capacidades. De todas maneras, la especie humana de vuestro planeta ya va evolucionando en el plano físico, lenta pero inexorablemente, paralelamente a vuestro progreso espiritual, así que no debéis preocuparos por si el cuerpo no responde a vuestro nivel evolutivo. Como ya he dicho, la fase de evolución humana no es ni mucho menos el final de la evolución espiritual. Ni siquiera el nivel de humanidad en el que estáis vosotros es un nivel avanzado todavía, ni en lo espiritual ni en lo físico. Al igual que dos peldaños por debajo del vosotros existía el Homo Habilis y un peldaño por debajo, el hombre de Neanderthal, por encima de vuestro nivel existen 4 niveles de humanidad más (desde el 4.4 al 4.7), espiritualmente con mayor capacidad de amor y de sabiduría. Estos seres sí que necesitan de cuerpos más avanzados, más sutiles y con mayor capacidad que los vuestros para poder desarrollar todo su potencial.

¿Y dónde están esos superhombres, que yo no los veo por ningún lado?
Existen humanidades enteras habitando otros planetas, abarcando todos los niveles evolutivos, y por tanto, también los que son superiores a los vuestros. Incluso algunos pocos de esos humanos más avanzados han vivido y están viviendo entre vosotros para ayudaros a incrementar vuestro nivel evolutivo. Pero hablaremos de este tema más adelante.

¿Y hacia dónde va nuestra evolución física? Es decir, ¿en qué cambiará nuestro cuerpo físico?
Será como ir cambiando de ropa, desde un traje de esparto hasta un traje de seda, pasando por la pana, la lana y el algodón como etapas intermedias. Se volverá más sutil, menos denso, y por tanto necesitará de una alimentación menos agresiva: será más energética y menos material. Seguirá aumentando la capacidad cerebral, lo cual, aparte de permitir un mayor desarrollo de la capacidad intelectual, servirá para dar sustento al desarrollo de las percepciones extrasensoriales como la telepatía, la clarividencia, la telekinesia, que para vosotros ahora sólo están en estado latente, hasta el punto de que la mayoría las desconocéis y negáis su existencia. De hecho, los pocos que las tienen desarrolladas, sea de forma innata o por su propia voluntad y esfuerzo, son considerados unos lunáticos por el resto. En general, será un cuerpo menos dotado para los trabajos físicos duros y más sensible a los sentimientos y a los pensamientos.
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Leyes Espirituales

1ª Ley: Ley de la Evolución.

El destino de los espíritus es evolucionar, de forma indefinida, para siempre.
¿En qué se evoluciona? En Amor y Sabiduría. Sin amor no hay evolución. Sin amor no hay sabiduría. Sin amor no hay felicidad.
La evolución depende de la voluntad y el esfuerzo de uno mismo.

Ley de la Evolución

EL MUNDO ESPIRITUAL

Has hablado al principio de que la vida del espíritu no comenzaba con el nacimiento.
Así es.

¿Y qué hay antes del nacimiento?
Lo mismo que después, VIDA, alternándose los periodos de vida sin estar ligado al mundo físico con los periodos en que el ser vuelve al mundo físico, encarnando en un recién nacido.

¿Entonces la vida no comienza con el nacimiento?
No.

¿Y todos hemos vivido otras vidas antes que la actual?
Sí.

¿Y dónde se supone que estamos antes de nacer?
En el mundo espiritual.

¿Y qué es lo que ocurre después de morir?
El espíritu se desprende del cuerpo físico y regresa al mundo espiritual, que es de donde ha venido. Es decir, continúa su vida sin estar ligado a la materia. Dicho de otro modo y para resumir, el espíritu procedente del mundo espiritual se liga al mundo físico, encarnando en un recién nacido, pasando una etapa encarnado  físicamente, hasta que se produce la muerte de su cuerpo. Es ese momento se desvincula de él y regresa al mundo espiritual.
Esta máxima acerca del origen y el destino del ser humano, ya fue enunciada por Jesús en una sencilla frase cargada de significado y que no ha sido completamente entendida hasta ahora, y que está recogida en el evangelio de Juan (3, 13): “Nadie subió al cielo, sino el que descendió del cielo.”

Ya pero ¿en qué condiciones volvemos a ese mundo espiritual? Es decir, ¿estamos despiertos? ¿Somos conscientes de lo que nos ha ocurrido o, como creen algunas religiones, nos quedamos en un estado de aletargamiento hasta que suceda algo “al final de los tiempos”?
Todo lo contrario, se es más consciente de la realidad cuando se está en el mundo espiritual que cuando se está encarnado. No penséis que por el hecho de desencarnar el espíritu pierde la conciencia, ni entra en un estado de somnolencia perpetua. Al contrario, admitiendo que el espíritu pueda pasar por una etapa de confusión de tiempo variable, que depende de la evolución del espíritu y de las circunstancias en las que desencarnó, el espíritu se enfrenta a su auténtica vida real y toma conciencia, entre otras cosas, de cuál es el objetivo de las encarnaciones. Por supuesto, tiene una ocupación en interacción con otros seres, en un mundo tan real o más que el vuestro, ya que vuestro mundo es una imagen distorsionada, apenas un reflejo, del mundo espiritual.

Ya, pero ¿dónde va exactamente?
Lo que normalmente ocurre es que cada espíritu, después de desencarnar, se sitúa en el plano del mundo espiritual que corresponde a su estado evolutivo. Y esto depende del comportamiento que haya tenido el espíritu durante la encarnación respecto a la ley del amor. El destino final del espíritu es siempre regresar a su hogar espiritual. Sin embargo, aquellos espíritus delincuentes, que han realizado grandes actos en contra de los demás seres de la creación, quedarán atrapados por el peso de sus acciones en el nivel vibratorio más bajo del astral inferior. En el extremo opuesto, el espíritu que haya vencido gran parte de su egoísmo y que se haya comportado amorosamente, se elevará hacia las franjas vibratorias más altas del astral superior. Entre esos dos extremos, existen multitud de niveles intermedios en los que se situará cada espíritu conforme a su grado de elevación espiritual y su comportamiento respecto a la ley del amor.

Espera un poco porque me estoy perdiendo. ¿Me puedes aclarar qué significa esto del “nivel vibratorio” y qué tiene que ver con el estado evolutivo?
El nivel vibratorio hace referencia a la manifestación en el plano energético del estado evolutivo del espíritu. Podemos decir que la manifestación del amor en el plano astral o energético es la vibración de alta frecuencia. Por lo tanto, la vibración de alta frecuencia corresponde al cuerpo astral de los espíritus más avanzados, con mayor capacidad de amar y desprendidos del egoísmo. La vibración de baja frecuencia es la propia de los espíritus poco avanzados y que todavía actúan con egoísmo. Entre esos dos extremos existen espíritus de niveles intermedios de evolución y, por lo tanto, de niveles intermedios de vibración. Cada uno de ellos, dependiendo de su estado evolutivo, después de la desencarnación se situará en el plano correspondiente a su nivel vibratorio.

No entiendo nada. Me estás hablando de mundo espiritual, de niveles vibratorios, planos energéticos, de astral inferior y superior, pero me resultan términos ambiguos que no sé lo que significan exactamente ni a qué se refieren. ¿Me podrías describir cómo es ese supuesto mundo espiritual, dónde se sitúan exactamente esos niveles vibratorios energéticos o como quiera que se llamen de los que hablas y qué significa eso de astral inferior y superior?
Describir el mundo espiritual en todo su detalle a alguien encarnado que no puede en ese estado apreciarlo en toda su extensión es algo muy difícil. Es como intentar explicar lo que es el color a un ciego de nacimiento. Pero intentaré aclarar algunas cosas al respecto, sobre todo de aquellas partes del mundo espiritual de las que las ideas o creencias religiosas han dado una visión equivocada o deformada respecto de la realidad.
Lo primero, he de decirte que el mundo espiritual no es un lugar difuso o vacío donde no existen formas y donde los espíritus vagan ociosos sin saber adónde ir. Es un mundo real, palpable, que ha existido y existirá siempre, y que es el auténtico hogar del espíritu, ya que, a diferencia de los mundos físicos, que tienen un principio y un final, nunca puede ser destruido.

Ya, pero si es tan real ¿por qué no podemos verlo?
El hecho de que no sea visible para vosotros no significa que no exista. Cuando estáis encarnados, vuestras percepciones están limitadas a lo que son capaces de captar vuestros sentidos físicos. Por ejemplo, vosotros definís la luz como un conjunto de ondas que vibran en diferentes frecuencias. El espectro de luz visible que vosotros podéis ver está limitado a los siete colores del arco iris, aumentando desde el rojo hasta el violeta la frecuencia vibratoria de la luz. Sin embargo, existe luz por encima y por debajo de esa gama de frecuencias que vosotros no podéis ver, pero que igualmente existe y que habéis sido capaces de detectar mediante aparatos. Por encima de la frecuencia del color violeta, está la luz ultravioleta, los rayos X y los rayos gamma. Por debajo de la frecuencia del rojo, están los rayos infrarrojos, las microondas y las ondas de radio y televisión.
Algo semejante ocurre con la percepción respecto al mundo espiritual.
Siguiendo con la analogía de las ondas luminosas, podría decirse que el mundo espiritual se mueve en un rango de frecuencias que vuestros sentidos no pueden captar, y que dentro de ese rango existen frecuencias de mayor y de menor vibración.

Pero si existe debe estar compuesto de algo. Sabemos que la materia de nuestro mundo está compuesta diferentes tipos de átomos agrupados en distintos grados y formas, y de las combinaciones de estos átomos surge la materia, de la cual está hecho nuestro mundo, teniendo sus propiedades físicas particulares. En el caso del mundo espiritual
¿existe alguna materia prima a partir de la cual se forme todo lo demás?
Sí, la podríais llamar esencia vital o principio espiritual.

¿Y cuál es su naturaleza?
Esto es complicado de explicar pero os daré algunas pistas para entenderlo. Por los trabajos de Albert Einstein y el desarrollo posterior de la Física Cuántica, sabéis que la materia no es más que una forma de energía condensada, que los átomos se pueden descomponer en partículas más simples y que de esta descomposición una parte de la materia se transforma en luz. Por lo tanto, aunque la luz y la materia tienen propiedades tan distintas, hasta el punto de que parecen cosas independientes, la diferencia entre la luz y la materia no es su esencia, sino su estructura y grado de condensación. Si os cuesta de entender, imaginad lo que ocurre con el agua, que muestra propiedades tan diferentes en estado sólido (hielo), líquido y gaseoso (vapor), aunque su composición sigue siendo siempre la misma, sólo porque varía la movilidad o estado vibracional de sus moléculas. Éstas están más estáticas en el hielo, menos en el agua líquida y todavía menos en el vapor. Tomando este ejemplo como modelo, podemos decir que el universo físico es la forma más condensada que existe de la esencia vital, y en ese estado manifiesta una serie de propiedades y sigue una serie de leyes que la Física intenta conocer. Pero existen niveles de condensación intermedios entre el universo puramente espiritual y el universo físico, que se pueden agrupar, desde el más sutil hasta el más denso, en espiritual, mental, astral (o energético) y material (o físico), cada uno de ellos con unas propiedades y leyes particulares. Estos mundos no están separados unos de otros, sino que están perfectamente interrelacionados, de modo que no pueden existir las formas más condensadas al margen de las más sutiles.

Entonces, ¿hay una diferencia entre los términos “mundo astral” y “mundo espiritual”?, porque a veces me da la sensación de que los empleas como términos equivalentes.
Sí hay diferencias. Como digo, el mundo espiritual es el plano de donde surge todo lo demás y es indestructible, mientras que el mundo astral es la manifestación del mundo espiritual en el plano energético. O sea, que se trata ya de una forma muy condensada de la esencia vital, aunque no tanto como el mundo material. El mundo astral es mutable y está sometido a procesos periódicos de generación y degeneración. Lo que pasa es que cuando hago referencia al mundo espiritual, es verdad que lo utilizo para referirme a la suma de los tres mundos más sutiles (espiritual, mental y astral) y que escapan a vuestra percepción, en contraposición al término “mundo físico”, que hace referencia al mundo que vosotros conocéis. El hecho de que utilice un término u otro dependerá el contexto o el énfasis que quiera dar a algún aspecto del mismo. Normalmente “mundo espiritual” lo utilizaré como término más general y amplio, mientras que “mundo astral” es un término más concreto, por ser la parte del mundo sutil más cercana al mundo físico.

Me hago una idea de lo que dices, pero, cuando hablas de mundo astral ¿a qué te refieres concretamente?
Cada planeta físico esta ligado con su correspondiente planeta energético o astral, que está superpuesto a él, pero que es mucho más extenso en tamaño que el planeta físico, aunque mucho más sutil en su naturaleza. Digamos que si el planeta físico es del tamaño de un grano de café, el del planeta astral podría ser equivalente al tamaño de un balón de fútbol, pero de naturaleza energética, quedando el grano de café en el centro del balón de fútbol. El planeta físico no podría existir sin el planeta astral, ya que es este último el que lo vitaliza energéticamente y mantiene su estructura y funcionamiento. 
Dentro de este mundo astral existen diferentes niveles o capas vibratorias que se diferencian por su densidad, estando las capas más densas más cercanas a la superficie del planeta físico y las más sutiles progresivamente más alejadas. Cada una de ellas tiene estructura geológica y naturaleza propias. Existen valles, montañas, ríos, flora y fauna, aunque existen diferencias entre ellas, siendo la naturaleza más bella y perfecta en las capas más sutiles que en las más groseras. Podemos decir que la naturaleza en el mundo físico es un reflejo inacabado de la naturaleza astral y que todo lo que existe el mundo físico ha sido antes ensayado en el mundo astral.

¿Y hay vida en ese planeta astral?
Este globo o planeta astral está lleno de vida, y es el hogar de los espíritus y formas de vida no encarnada ligados al planeta Tierra. Es el origen de la mayoría de los seres que nacen y el destino de los que mueren en vuestro mundo físico. Cuando antes he dicho que el espíritu cuando desencarna vuelve al mundo espiritual, lo que ocurre normalmente es que el espíritu se sitúa en uno de esos niveles vibratorios del planeta astral, el que se corresponde con su nivel energético, que depende a su vez de su nivel espiritual. Nosotros nos encontramos ahora en uno de esos niveles, y la naturaleza que observas a tu alrededor es la propia de este nivel vibratorio.

Dices que hay espíritus viviendo en el mundo astral y que son los que encarnan en la Tierra. Me gustaría saber algo más de ese mundo y de sus habitantes, y también de qué depende que nos situemos en un nivel u otro del mundo astral después de morir. ¡Ah! Y que me expliques de una vez a que te refieres con eso de astral superior e inferior, porque ¡todavía no lo has hecho!
¡Vale! Como ya he dicho, puesto que hay espíritus habitando en cada una de esas franjas vibratorias del mundo astral, también han creado a partir de los elementos naturales su propia civilización. A medida que el espíritu evoluciona, es decir, se va desprendiendo del egoísmo y se vuelve más amoroso, su actuación en el amor le hace aumentar su frecuencia vibratoria, lo cual le permite ascender hacia los planos vibratorios que están de acuerdo con su nuevo nivel evolutivo.
Conforme esta ley de correspondencia vibratoria, los espíritus más avanzados, que tienen naturaleza más sutil, habitan en las regiones vibratorias más sutiles y más alejadas de la superficie terrestre, mientras que a medida que descendemos hacia capas progresivamente más densas, iremos encontrando comunidades de espíritus menos avanzados, cuya naturaleza es más densa. Como consecuencia de esto, la civilización es más perfecta y avanzada en lo moral y en lo técnico en las capas más sutiles que en las más densas. Aunque se trate de una división puramente arbitraria, podemos agrupar estos distintos niveles vibratorios en astral inferior, medio, y superior, según se aumenta en vibración o se disminuye en densidad. Los espíritus del astral superior tienen ya muy claro cuál es el destino del espíritu y están en fase de evolución consciente. Centran toda su voluntad y esfuerzo en avanzar espiritualmente y en ayudar a avanzar a los espíritus que están menos evolucionados, aunque éstos muchas veces no son conscientes de la ayuda que reciben. Y en eso, básicamente, ocupan su tiempo.
En el astral inferior se encuentran los espíritus menos evolucionados espiritualmente, que pueden ser tanto aquellos espíritus todavía jóvenes, en estado primitivo de evolución, como aquellos que habiendo vivido muchas vidas y habiendo desarrollado su inteligencia, todavía no han desarrollado sus sentimientos.
En el astral medio encontraremos los espíritus con un grado de avance intermedio. Es ahí donde van a parar la mayoría de espíritus encarnados de la Tierra después de desencarnar, aunque para llegar hasta aquí muchos hayan pasado algunas etapas más o menos prolongadas en el astral inferior, por haber quedado retenidos temporalmente debido a sus acciones contra la ley del amor, realizadas mientras estaban encarnados.

Por lo que dices, el astral inferior podría equipararse al infierno y el superior al cielo, mientras que el astral medio puede representar el purgatorio ¿no?
Más bien los conceptos de infierno, purgatorio y cielo son una imagen sumamente deformada de la realidad espiritual que estoy exponiendo, con la que guardan escasa correspondencia. Realmente todos los espíritus que han alcanzado el astral superior estuvieron en el pasado en el astral inferior y pasaron por el astral medio. Y si llegaron hasta ahí fue porque por méritos propios fueron progresando espiritualmente en el amor, aumentando así su nivel vibratorio y haciéndose dignos de habitar las regiones que actualmente ocupan. Y todos los espíritus del astral inferior, cuando evolucionen lo suficiente, habitarán un día en regiones astralinas superiores, porque forma parte del proceso de evolución espiritual. Por tanto, no hay lugares creados expresamente para servir de mazmorras, ni el sufrimiento que puede experimentar un ser por estar en el astral inferior dura eternamente.

Pero, según lo que dices, sí es cierto que los “malos” acaban yendo a parar al astral inferior y que en ese lugar sufren, ¿no?
Sí. Pero no todos los habitantes del astral inferior son necesariamente “malos” ni todos “sufren”. También el término “malo” es inexacto. Sería mejor llamarlos espíritus rezagados, que han avanzado sólo en inteligencia, pero poco en amor. Como ya he dicho, habitan el astral inferior espíritus primitivos, en los primeros estadios de evolución espiritual como seres individualizados y con libre albedrío. Estos espíritus primitivos no se encuentran mezclados con los rezagados, sino que, estando en la misma franja, se agrupan según su afinidad vibratoria, viviendo en zonas apartadas los unos de los otros. Pero los espíritus primitivos no son desgraciados por estar en el astral inferior, porque es el hábitat que se adecua a su nivel. Son los espíritus rezagados los que sufren porque, aunque no den amor, sí son más sensibles a percibirlo que los primitivos y sufren al percibir su ausencia. Sufren por vivir en compañía de otros seres tan egoístas como ellos mismos. Sufren porque vislumbran una vida mejor y saben que su penosa situación se debe al mal uso que hicieron de su libre albedrío, por actuar en contra de los demás.

Me cuesta imaginar lo que dices.
Para que puedas entender la diferencia entre lo que siente en el astral inferior un espíritu primitivo y un espíritu rezagado te pondré un ejemplo de tu mundo. Imagina la diferencia entre cómo se puede sentir un primate y un hombre occidental a los que se deja abandonados en la selva. Mientras que el primate vivirá perfectamente feliz e integrado en una selva, para un occidental, acostumbrado a las comodidades de la vida civilizada, vivir en la selva será un suplicio y lo pasará muy mal.

¿Por qué existe el astral inferior, si es un lugar tan horrible?
Porque en el Universo hay un lugar para todos los seres, desde los más primitivos hasta los más avanzados y en cada planeta de nivel semejante al vuestro, el astral inferior es el hogar de los seres que todavía están dando los primeros pasos en el aprendizaje de los sentimientos.
También hay que tener en cuenta que este no es un lugar específicamente creado para los espíritus que han actuado contra la ley del amor. Y si es tan horrible, es porque ellos mismos han creado las condiciones para que estos lugares que habiten sean asfixiantes, por la vibración conjunta que desprenden de su propia bajeza espiritual, al igual que una zona natural puede llegar a convertirse en un autentico vertedero cuando los colonos que acuden a habitar esa región son poco respetuosos con el medio ambiente.

Ahora que hablamos de los espíritus del astral inferior, tengo una curiosidad: ¿existe el Demonio o el Diablo?
No existe ninguna entidad dedicada al mal para siempre, y menos con los poderes de destrucción tan omnipotentes que se le atribuyen a ese supuesto Diablo. Las entidades que habitan el astral inferior son espíritus poco avanzados en el sentimiento. Y, como ya he dicho, esto puede suceder porque se trate todavía de espíritus jóvenes o, porque siendo espíritus ya más o menos viejos, han avanzado poco en el desarrollo de los sentimientos. Aunque haya espíritus en el astral inferior que puedan ser muy inteligentes, y hayan utilizado esta inteligencia para perjudicar a otros espíritus, si todavía no han desarrollado sus sentimientos, no son sabios, porque la sabiduría procede del conocimiento del sentimiento, y son desgraciados, porque viven en el egoísmo y desconocen la felicidad. La envidia de no poseer la sabiduría y la felicidad que intuyen que han alcanzado los espíritus que han vencido el egoísmo y conocen el amor les empuja a obstaculizar con todas sus fuerzas el avance espiritual de sus hermanos encarnados, para que tampoco ellos lleguen a disfrutar la felicidad que emana del amor. Como dice el refrán: “Mal de muchos, consuelo de tontos”. Por ello, se organizan entre ellos con el objetivo de obstaculizar el progreso de los desencarnados y captar adeptos para sus filas. Pero su capacidad de acción sobre los encarnados es bastante limitada, a no ser que los encarnados, por sus propios actos, se dejen influir por ellos. También su expansión está limitada a las franjas vibratorias más bajas, ya que para alcanzar franjas más altas deberían amar, y puesto que se niegan a hacerlo, se auto recluyen en ese nivel. Luego tienen el problema de estar en constantes luchas entre facciones rivales, porque a consecuencia del egoísmo “todos quieren ser el jefe”. Pero tarde o temprano estos espíritus se cansan de ser “malos”, porque son tremendamente infelices y buscan salir de esta situación. Entonces son rescatados por los espíritus de franjas más elevadas que tienen puestos de socorro en las regiones colindantes a estas regiones inhóspitas.

Me dijiste cuando hablamos de los viajes astrales que el espíritu encarnado, una vez liberado del cuerpo, puede viajar hacia donde su pensamiento le lleva de forma casi instantánea.
Así es, pero sólo en los niveles vibratorios compatibles con el suyo propio.
¿Ocurre también que un espíritu desencarnado tiene libertad para viajar por las diferentes franjas del mundo astral?
Los espíritus de los niveles superiores gozan de mayor libertad de movimiento y pueden descender a los niveles inferiores, aunque para ellos resulte tan incómodo como para vosotros lo sería caminar por dentro de un lodazal. Los espíritus de niveles inferiores no pueden ascender a niveles superiores hasta que no logren aumentar su nivel vibratorio, y esto sólo se consigue cuando evolucionan espiritualmente.
Por lo tanto, los contactos entre espíritus de diferente nivel siempre se realizan descendiendo el más avanzado a la región del menos avanzado. Los espíritus que habitan en las zonas densas del astral inferior encuentran mayor dificultad para moverse en su entorno, pareciendo casi que viven con las mismas limitaciones que tiene un humano encarnado, ya que la vibración de la “materia astralina” de esa zona es tan baja que se asemeja mucho a la de la materia física. No ocurre así con los espíritus del astral superior, que pueden viajar libremente, aunque para que éstos se manifiesten en el astral inferior y puedan ser vistos por sus habitantes deben ajustar su vibración, y esto les resulta tan penoso como lo es para vosotros el respirar en una habitación llena de humo.

¿Por qué hay esta separación entre niveles?
Esta separación es inherente a la naturaleza del mundo astral e impide que los espíritus poco avanzados puedan infiltrase en las regiones de alta vibración, donde impera el amor, y causen daño a sus moradores.

¿Pero hay algún tipo de conexión entre estas franjas vibratorias o están completamente separadas entre sí?
Las separaciones no son abruptas sino graduales. Al igual que la densidad de la atmósfera disminuye de forma progresiva al alejarnos de la superficie terrestre, así lo hace también la densidad de la materia astralina. Las diversas comunidades del astral están conectadas entre sí y existe un tránsito de espíritus, con la limitación que hemos indicado anteriormente. Es decir, mientras los avanzados pueden moverse libremente por su nivel y los niveles inferiores, los menos avanzados sólo pueden alcanzar niveles superiores aumentando su nivel vibratorio, a través de la evolución espiritual. Las comunidades del astral medio son ayudadas por las comunidades del astral superior, de las que reciben asesoramiento espiritual y técnico para organizar sus comunidades conforme a las leyes espirituales más avanzadas. A su vez, de estas comunidades del astral medio, parten misiones de ayuda a los espíritus del astral inferior que están en condiciones de salir de esa franja vibratoria, por haber tomado conciencia del daño que hicieron, porque han mostrado arrepentimiento y voluntad de mejora, y por haber pedido ayuda sincera para salir de esa situación.

¿Y en qué consisten específicamente esas misiones de ayuda?
Para que os hagáis una idea, podemos decir que las comunidades de espíritus más avanzados actúan como una especie de ONGs espirituales, que bajan a ayudar o a rescatar a los espíritus sufrientes en situaciones bastante comprometidas. Se parece a rescatar civiles heridos por un bombardeo con el acecho de los combatientes, o a los refugiados procedentes de regiones devastadas por las guerras, por las hambrunas, o por las catástrofes naturales. Con este objetivo crean hospitales, albergues y escuelas en ciertas regiones limítrofes entre el astral inferior y medio, para la atención y reeducación de los espíritus recién rescatados de las franjas vibratorias bajas. En estos lugares pasarán el tiempo necesario para su rehabilitación. Una vez recuperados, muchos de ellos se implican activamente en los mismos trabajos de asistencia y rescate de espíritus sufrientes del astral inferior de los que ellos se beneficiaron, lo cual les hace sentir que son útiles y un
poco más felices, porque es la manera que tienen de agradecer lo que se hizo por ellos, y porque desean ayudar de corazón a sus hermanos, pues comprenden perfectamente lo que están pasando, ya que ellos lo sufrieron recientemente en sus propias carnes. Así también se ayudan a sí mismos, elevando su patrón vibratorio con los actos de amor que realizan por los demás. Una vez recuperen el nivel vibratorio adecuado, y si ellos así lo desean, pueden volver a sus hogares espirituales.

Mañana Mas....

Leyes Espirituales

DIOS

La Fuente del Todo


¡Hola hermanito! ¡Ya era hora! ¡Me he hecho viejo esperándote! ¡Mira qué blanco se me ha quedado el pelo!

¿Cómo?... ¡Pero si tu pelo ya era blanco la otra vez!
No te ofendas ¡Era una broma! ¿Qué pensabas, que aquí arriba no tenemos sentido del humor? En fin. ¿Qué tal te ha ido en tu vuelta al mundo? ¿Me has echado de menos?

Pues sí. Tenía muchas ganas de verte, de estar aquí de nuevo, en la paz. Encontré los libros que me dijiste y los leí. Me han ayudado, pero tengo muchas más preguntas.
Eso me alegra. Adelante, dispara. Exponlas libremente.

No digo que me lo crea, pero según lo que cuentas de la evolución espiritual, y por lo que he podido deducir de los libros, debe existir una especie de plan organizado que es bastante complejo.
Así es. Un plan que engloba a todos los seres de la Creación y a todo lo que existe. Aunque para cada espíritu existe un plan concreto de evolución, porque cada ser de la creación es amado, y está destinado a ser feliz. En ese plan de evolución personal participan multitud de seres en diversos grados de evolución, ayudando a cada espíritu a recorrer ese camino.

¿Qué quieres decir con esto?
Pues que tenéis una familia espiritual. Todos y cada uno de vosotros sois queridos por multitud de seres espirituales. Empezando por Dios, y continuando por vuestro guía espiritual, que jamás os abandona y otro buen número de espíritus. Muchos son amigos, familiares ya fallecidos, de esta y de otras vidas. Además, por si fuera poco, todos y cada uno de vosotros tenéis un alma gemela, vuestra media naranja, un espíritu perfectamente afín a vosotros mismos, el compañero perfecto por el que empezar a sentir lo que es el amor verdadero. Algunos de ellos pueden estar encarnados al mismo tiempo que vosotros y pueden formar parte o no de vuestra familia carnal, o ser simplemente personas amigas.

¿Y cómo puede ser que siendo uno tan querido se sienta muchas veces tan solo?
Porque vivís desconectados del mundo espiritual, ignorantes de vuestra conexión con otros seres que os son afines, tanto aquellos que están encarnados simultáneamente con vosotros, como los que os apoyan desde el mundo espiritual, inconscientes de vuestra misión en la Tierra, tan entretenidos como estáis en ver sólo lo que vuestros sentidos y lo que vuestra mente os dicen, tan ajenos a lo que podéis percibir desde el sentimiento. Tened clara una cosa, aunque os sintáis solos en el mundo físico, jamás estáis solos de parte del mundo espiritual. A cada uno le corresponde descubrir esa conexión, descubrir esa sutil puerta tras la cual encontrareis vuestra auténtica vida, una puerta que sólo la llave del sentimiento puede abrir. Pedid sinceramente y se os ayudará a despertar vuestra sensibilidad, y se os reconfortará de vuestras penalidades. Pero tendréis que despojaros de vuestras corazas antiamor para sentirlo. Porque al que quiere estar solo y aislado del mundo, se le respeta su deseo.

Bueno, ya que has mencionado a Dios, yo tengo serias dudas de que exista un Dios. ¿Acaso alguien lo ha visto?
¿Acaso no has visto su obra? El Universo, la vida, tú mismo. Dios no puede estar más cerca de ti de lo que está. Pero él no te obliga a que tú le reconozcas y te abras a él. Hace falta que tú quieras sentirlo, percibirlo. Pero si esperas ver a alguien como tú, de tu tamaño, con ojos, cara, brazos y piernas, entonces jamás lo reconocerás, porque Dios es mucho más que eso. Sería como si una célula de tu cuerpo preguntara: “¿Dónde está el cuerpo al que pertenezco, que no lo veo?” “Estás en él, célula ¿No te das cuenta?”. Y la célula diría: “¡Pero si yo lo único que veo son células, células y más células como yo por todas partes!” Pues
estudia tu propia naturaleza, tu propio funcionamiento, y las relaciones que estableces con otras células, y las de ellas entre sí, cómo se organizan tan maravillosamente para formar un conjunto, y observa lo que forma ese conjunto. Entonces, célula, podrás conocer y reconocer el cuerpo del que formas parte.

¿Dónde podemos encontrar entonces pruebas de la existencia de Dios?
Como en la célula del ejemplo, primero en tu propia existencia y luego en la existencia de lo que te rodea ¿Cuál puede ser el origen de un ser que siente y piensa, consciente de su propia existencia? ¿Y de un Universo tan perfectamente engranado? No puede ser la nada, porque la nada no puede crear algo tan complejo y bello a la vez. ¿O acaso alguien puede creer que una bella sinfonía puede ser confeccionada tocando teclas de un piano al azar? Pues de la misma manera no puede ser que algo tan bello y tan complejo a la vez como el Universo, la Vida y el Ser Humano sea fruto de la casualidad, sino que lo es de la causalidad.

¿Pero por qué tiene que ser Dios el que lo haya creado todo? ¿Acaso no existe en la naturaleza un poder de crear?
Así es. Pero ¿de dónde viene el poder creador de la naturaleza? ¿De dónde proceden las leyes que rigen el Universo? Reconocéis que en la naturaleza, en el Universo, existe un poder creador, y unas leyes, las leyes de la Física, de la Química, de la Biología, que lo estructuran, que lo ordenan, de manera que los científicos, cuando descubren algún fenómeno desconocido, no lo atribuyen a la nada, sino que intentan buscar la causa que lo provocó. Es decir, que vosotros admitís en vuestro día a día que una de las leyes del Universo es que no existe efecto sin causa. Pero a la hora de responder a la pregunta ¿cuál es el origen del Universo, es decir, la primera causa?, vosotros mismos, y en contra de la propia ley de causa-efecto que aceptáis como válida el resto del tiempo, no tenéis problemas en admitir que fue un efecto sin causa, es decir, ¡que surgió de la nada! ¡Esto es un contrasentido! Por tanto, debe existir una primera causa de todo, y esa es Dios.

Perdona que insista pero ¿por qué tiene que ser Dios necesariamente el que lo haya creado todo? ¿Acaso los humanos no somos capaces de crear cosas bellas y complejas? Ahí están la música, los ordenadores…
Cierto, porque vosotros también tenéis poder creador. Pero si lo tenéis, ¿de dónde procede? En el Universo existen muchos seres en diferentes estadios de evolución, con mayor y menor capacidad de crear que la vuestra, según su grado de avance. Pero habremos de admitir que, si ellos tuvieron un principio, por la ley de causa y efecto, debieron ser creados por algún proceso anterior, y que en realidad el poder creador de los seres creados se ejerce sobre algo ya creado, siguiendo unas leyes ya existentes. Por tanto, llegamos a un punto en el que necesitamos encontrar un principio creador que no haya sido creado, sino que haya existido siempre y que siempre existirá, y que haya establecido las leyes y los principios de todo lo que existe, y ese es Dios.

Bueno, admitamos sólo como mera posibilidad que Dios pudiera existir.
En el hipotético caso de que Dios existiera, yo tendría curiosidad por saber quién y cómo es ese supuesto Dios, tan escurridizo que no se deja ver a simple vista.
Por la obra conocerás al autor. Conócete a ti mismo y el mundo que te rodea y estarás comenzando a conocer a Dios. Ya que en la criatura están las potencialidades del creador, si imaginas todas las buenas cualidades humanas en el grado más perfecto que puedas, estarás comenzando a dibujar un bosquejo de Dios que, aunque muy imperfecto, será el más avanzado que puedas tener de él, dada tu capacidad actual. Hay un proverbio muy antiguo y muy cierto que a la pregunta “¿Cómo es Dios?” responde “Como tú cuando hayas llegado hasta Él”.

¿Cuáles son esas cualidades?
Amor, sabiduría, justicia, verdad, humildad, generosidad, sinceridad, sensibilidad, comprensión, compasión...

¿Existen cualidades de Dios que no podemos poseer?
Sí. El Creador es inmutable, omnipotente, increado y ha existido siempre.
La criatura, aunque no tiene fin, tiene un principio. Es mutable, ya que está en constante perfeccionamiento y aunque su capacidad de progreso no tiene límite, porque aumenta constantemente, no es infinita.

Y si ese ser es tan perfecto... ¿Por qué permite que exista el mal en el mundo?
Él permite que las criaturas experimenten a su aire, que aprendan de sus errores. El mal del mundo no surge de Dios, sino de las criaturas en proceso de evolución, que debido a su desconocimiento de las leyes espirituales, actúan contra los otros seres de la creación.

Pues entonces tendrás que explicarme de qué van esas leyes, porque dudo mucho que puedan explicar la gran cantidad de preguntas que tengo, a las que todavía no he encontrado una respuesta satisfactoria, y de cosas que no entiendo y que me parecen tremendamente injustas del mundo en que vivimos.
Encantado. Prepárate, porque vamos a tener mucho de qué hablar.

Mañana Mas...