lunes, 3 de marzo de 2014

Algo de Sabiduria El Fluir

 EL FLUIR

Se ha de ir por la Vida procurando no ser una fuerza que cambie las cosas si ellas no quieren cambiar. Los seres deben cambiar en su debido momento y cuando lo crean necesario, porque surgirá de una fuerza interior que les conducirá hacia ese cambio. 


 EL FLUIR


Tu forma de ser y de vivir ha de servir de ejemplo para el ser que desee seguirlo, sin pretender serlo.
Pero no olvides jamás que tu ejemplo no es la Verdad, sólo es un momento de ella. Sigue tu camino sin pretender ser, porque solamente de esta manera serás, ya que en tu andadura podrás adquirir muchas formas de ser, y todas ellas serán válidas para el que las necesite.

Entonces, y sólo entonces, serás un hijo de Dios.
¡Cuál ha sido el secreto? El fluir en la Vida, no interaccionarse en ella, sino formar parte de ella. no querer cambiar las cosas, sino integrarse en ellas y aceptar las circunstancias que te rodean como algo propio y necesario en este momento que vives.

Continua...


Hermanos, ampliad vuestra mente más allá de todo lo concebido y de lo que queda por concebir. Daos cuenta de vuestra posición dentro del Universo, para lo cual se requiere realizar un esfuerzo de extrapolación, pero os daréis cuenta de lo grande que puede llegar a ser Dios y de lo generoso que es, puesto que nos permite que algún día podamos llegar a conocerle. El punto infinitamente pequeño que somos, en relación con el Universo, debe revelarnos cuán grande somos, ya que tenemos el don más preciado y que es necesario desarrollar: la comprensión.

Cuando hablamos de fluir, no queremos decir dejarse llevar, sino no forzar ninguna situación, aprender la enseñanza que hay en cada momento y trascenderla a la vida cotidiana. Así, llegará el día en que seremos dueños de ese fluir, porque entonces no nos zarandeará, simplemente nos dejaremos penetrar por él, enriqueciéndonos en cada instante de nuestra vida, acumulando sabiduría constantemente. Ya no seremos un barco sin timón, seremos el capitán que lo conduce por el río de la Vida, entendiendo por Vida no el corto espacio de tiempo terrenal, sino todo el proceso de evolución que nos ha tocado.

Nunca juzgues, jamás de los jamases. Más te vale callar que expresar algo que no puedes comprender. Tus palabras siempre salen del prisma de tu visión, escuálida por cierto. Limítate a ser la ayuda en el camino de tu hermano, aunque tú aún no aciertes a comprender porqué. Ten paciencia y emplea la gran herramienta que Dios nos ha dado: la comprensión. Saber utilizarla es uno de los hábitos que se ha de desarrollar, pero para eso sería también necesario que te valieses de la misericordia y de la caridad, que son dos hermanas más de la humildad. No se puede ser humilde si no se es caritativo y misericordioso.

Hemos de ser canal de Vida para todo lo que nos rodea y, por eso, es necesario tener el pensamiento lo más puro posible, para que de esa forma las energías fluyan dentro de nosotros sin trabas ni barreras, para
que seamos una bendición para nosotros mismos y para los demás.

Debes procurar que cada pensamiento, acción, palabra... sea en beneficio de todos. Cuando desarrolles todo esto hasta el nivel deseable ya no deberás preocuparte por nada, ya que el Universo entero se armonizará contigo y serás dueño del hoy y del mañana. ¡Qué grande debe ser Dios!, que nos permite poseer tal poder. Por otra parte, también aquí se encierra el sentido de uno de los más grandes enigmas:

Hombre, conócete y serás dueño del UNIVERSO. Y cuán sencilla es la llave que nos permite trascender este enigma: armonizarnos con todo y con todos, procurando ser una fuente de vida que transcurre sin importarle quién beba de su agua, pues ella se limita a dar vida a quien la necesite, y quien quiera pasar de largo, bien estará, ya encontrará otra fuente más acorde a sus necesidades. ¡Qué maravilloso!, ¿verdad? La maravilla se encierra precisamente en su sencillez. Si deseas comprender algo a ti te parece grande, nunca busques su solución en algo fastuoso, búscalo en lo más sencillo que tu ser te permita entender. Siempre, siempre lo sencillo encierra lo más grande, ésta es la misericordia de Dios, que hace que lo pequeño no se sienta insignificante, sino todo lo contrario: lo más grande. Piensa que lo que a ti te parece grande es sencillamente algo pequeño en relación con algo más grande todavía; y a la inversa: a lo más grande, por serlo, muchas veces le cuesta comprender lo más pequeño. Dios siempre se vale de lo pequeño y humilde para manifestarse, para que podamos comprender que Él se encuentra en todos y en todo. No se ha de buscar a Dios en ninguna parte, puesto que lo llevamos dentro. Él lo interpenetra todo.

Llegará el día en que tú podrás decir: ven, y vendrán; dirás: vete, y se irán. Eso será así porque tus decisiones estarán en total armonía con el Universo y no perjudicarán a nadie, porque poseerás el conocimiento, el total conocimiento de que todo tiene su razón de ser. Pero tampoco olvides que el ser que ha llegado a este punto se encuentra fuera de todo mal y de todo bien, puesto que él comprende lo que ES: una fuerza de luz, armonía y comprensión, que trasciende todos los planos en que él vive; vive sin vivir las fuerzas de inferior evolución, porque sólo pueden obedecer, sabedoras de que eres Amor.
Enric Corbera

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